lunes, 19 de marzo de 2012

Las revoluciones de color y los orígenes de la tercera guerra



Andrew Gavin Marshall

A raíz de la geoestrategia de EEUU en lo que Brzezinski denomina el "Balcanes Globales", el gobierno de Estados Unidos ha trabajado estrechamente con las principales ONGs para "promover la democracia" y la "libertad" en las ex repúblicas soviéticas, desempeñando un papel tras bastidores fomentando lo que se denomina "revoluciones de color", que instalan líderes títeres amigos de Estados Unidos y Occidente para promover los intereses de Occidente tanto económica como estratégicamente.

La Parte 2 de este ensayo sobre "Los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial", analiza las revoluciones de color como una estratagema clave en la imposición del Nuevo Orden Mundial liderado por Estados Unidos. La estrategia de la "revolución de color" o "suave" es una táctica política encubierta para ampliar la OTAN y la influencia de Estados Unidos hacia las fronteras de Rusia e incluso China; siguiendo la línea de uno de los principales objetivos de la estrategia de Estados Unidos en el Nuevo Orden Mundial: contener a China y Rusia, y evitar el surgimiento de cualquier desafío al poder de Estados Unidos en la región.

Estas revoluciones son retratadas en la prensa occidental como revoluciones populares democráticas, en la que la gente de los respectivos países demanda la rendición de cuentas y la gobernabilidad democrática hacia sus dirigentes despóticos y sistemas políticos arcaicos. Sin embargo, la realidad dista mucho de lo que esta imagen utópica sugiere. Las ONGs y los medios occidentales financian y organizan en gran medida a los grupos de oposición y movimientos de protesta, y en medio de una elección, crean la percepción pública de fraude electoral, a fin de encausar a movimientos masivos de protesta para exigir que "su" candidato sea instalado en el poder. Lo que pasa es que "su" candidato es siempre el candidato favorito de Estados Unidos y Occidente, cuya campaña es a menudo gruesamente financiada por Washington, y que propone políticas favorables a Estados Unidos y a las condiciones económicas neoliberales. Al final, son las personas las que salen perdiendo, pues su auténtica esperanza por el cambio y la rendición de cuentas termina siendo negada por la influencia que Estados Unidos ejerce sobre sus líderes políticos.

Las revoluciones blandas también tienen el efecto de enemistar con China y Rusia, en concreto, ya que las coloca como protectorados de Estados Unidos en sus fronteras, y empuja a muchos de los países del antiguo Pacto de Varsovia para conseguir una mayor cooperación política, económica y militar. Esto a continuación, exacerba las tensiones entre Occidente y China y Rusia, que en última instancia conduce al mundo hacia un conflicto potencial entre los dos bloques. 

Serbia 



Serbia experimentó su "revolución de color" en octubre de 2000, la que condujo al derrocamiento del líder serbio Slobodan Milosevic. Como informó el Washington Post en diciembre de 2000, a partir de 1999, los Estados Unidos llevaron a cabo una importante "estrategia electoral" para derrocar a Milosevic, a través de "consultores financiados por Estados Unidos desempeñando un papel crucial detrás de la escena en prácticamente cada faceta de la campaña contra Milosevic; encuestas de seguimiento de su gestión, la formación de miles de activistas de oposición y ayudando a organizar un recuento de votos paralelo de importancia vital. Los contribuyentes de EEUU pagaron 5.000 latas de pintura en spray utilizadas por los activistas estudiantiles para garabatear graffitis anti-Milosevic en las paredes de Serbia, y 2,5 millones de pegatinas con el lema "Estás acabado", que se convirtieron en eslogan de la revolución". Además, de acuerdo con Michael Dobbs, escritor del Washington Post, algunos de los "20 líderes de la oposición aceptaron la invitación del National Democratic Institute (NDI) con sede en Washington en octubre de 1999 a un seminario en el Hotel Marriott de Budapest."

Curiosamente, "Algunos estadounidenses que participaron en el esfuerzo contra Milosevic señalaron que eran conscientes de actividad de la CIA al margen de la campaña, pero tuvieron problemas para descubrir lo que el organismo preparaba. Sea lo que sea, concluyeron que no era particularmente efectivo. El papel principal fue tomado por el Departamento de Estado y la Agencia de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, la agencia de asistencia externa del gobierno, que canaliza los fondos a través de contratistas comerciales y grupos sin fines de lucro tales como el NDI y su homólogo republicano, el International Republican Institute (IRI)."

El NDI (National Democratic Institute), "trabajó en estrecha colaboración con los partidos de la oposición serbia, el IRI centró su atención en "Otpor", que sirvió como columna vertebral ideológica y organizacional de la revolución. En marzo, el IRI financió a dos docenas de líderes de Otpor para asistir a un seminario sobre resistencia no violenta en el Hotel Hilton de Budapest." En el seminario, "los estudiantes serbios recibieron capacitación en temas tales como la forma de organizar una huelga, cómo comunicarse con símbolos, cómo superar el miedo y la manera de socavar la autoridad de un régimen dictatorial." [1]

Como revelara el New York Times, Otpor, el principal grupo de oposición estudiantil, recibía un constante flujo de dinero procedente de la National Endowment for Democracy (NED), una organización financiada por el Congreso para "promover la democracia". La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) le dio dinero a Otpor, como también lo hizo el Internacional Republican Institute", otro grupo no gubernamental de Washington financiado en parte por el A.I.D." [2]

Georgia 




En 2003, Georgia pasó por su "Revolución de las Rosas", que llevó al derrocamiento del presidente Eduard Shevardnadze, y su reemplazó por Mikhail Saakashvili, después de las elecciones de 2004. En un artículo de noviembre de 2003 en The Globe and Mail, se informó que una fundación establecida en Estados Unidos "empezó a instalar los ladrillos para el derrocamiento del presidente de Georgia, Eduard Shevardnadze," a través del financiamiento de su organización sin fines de lucro "enviando a la activista de 31 años de Tbilisi llamada Giga Bokeria a Serbia para reunirse con los miembros del movimiento Otpor (Resistencia), y aprender cómo utilizaron las manifestaciones callejeras para derrocar al dictador Slobodan Milosevic. Luego", en el verano, "la fundación pagó un viaje de regreso a Georgia con activistas de Otpor, que dirigieron cursos de tres días de enseñanza a más de 1.000 estudiantes para emprender una revolución pacífica".

Esta fundación con sede en Estados Unidos, "también financió una popular estación de televisión de la oposición que fue crucial para movilizar el apoyo de [la] 'revolución de terciopelo', y [que] brindó apoyo financiero a un grupo de jóvenes que encabezó las protestas callejeras." El dueño de la fundación "tiene una relación cordial con el principal opositor del Sr. Shevardnadze, Mikhail Saakashvili, un abogado educado en Nueva York que se espera, gane la presidencia en una elección programada para el 4 de enero."

Durante una conferencia de prensa realizada una semana antes de su dimisión, el Sr. Shevardnadze dijo que la fundación norteamericana "está en contra del Presidente de Georgia." Además, "el Sr. Bokeria, cuya Liberty Institute recibió dinero de ambas, [la fundación financiera] y el Eurasia Institute apoyado por el Gobierno de Estados Unidos, dice que otras tres organizaciones desempeñaron un papel clave en la caída del Sr. Shevardnadze: el partido del Movimiento Nacional del Sr. Saakashvili, la televisión Rustavi-2 y la estación Kmara! (¡Basta! En georgiano), un grupo de jóvenes que declaró la guerra al Sr. Shevardnadze [en] abril y comenzó una campaña de carteles y graffitis atacando la corrupción del gobierno." [3]

Al día siguiente de la publicación del artículo anteriormente citado, el autor publicó otro artículo en el Globe and Mail, que explica que la "revolución sin sangre" en Georgia "huele más como otra victoria de los Estados Unidos sobre Rusia en el juego de ajedrez internacional de la post-Guerra Fría." El autor, Mark MacKinnon, explicó que la caída de Eduard Shevardnadze radicaba "en el petróleo del Mar Caspio, uno de los pocos grandes remanentes, relativamente sin explotar, de fuentes de petróleo mundial", pues "Georgia y su vecina Azerbaiyán, que limitan al Caspio, rápidamente comenzaron a ser vistas no sólo como nuevos países independientes, sino como parte de un "corredor energético". "Se hicieron planes para un gaseoducto masivo", que iría a través de Georgia hacia Turquía y el Mediterráneo." Vale la pena citar a MacKinnon en detalle:
Cuando se hicieron estos planes, el Sr. Shevardnadze fue visto como un activo tanto por los inversores occidentales como por el gobierno de los Estados Unidos. Su reputación como el hombre que ayudó a terminar la Guerra Fría dio a los inversores un sentido de confianza en el país, y su intención declarada de sacar a Georgia de la órbita de Rusia hacia las instituciones occidentales como la Organización del Tratado del Atlántico Norte y la Unión Europea ha jugado bien para el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Los Estados Unidos se movieron rápidamente para abrazar Georgia, abriendo una base militar en el país [en 2001], para dar los soldados georgianos formación "antiterrorista". Eran las primeras tropas de Estados Unidos que se establecían en una ex república soviética.

Pero en algún lugar a lo largo del camino, el Sr. Shevardnadze dio marcha atrás y decidió abrazar una vez más a Rusia. Este verano, Georgia firmó un acuerdo secreto de 25 años haciendo que el gigante energético ruso Gazprom, sea su único proveedor de gas. Entonces, le vendieron efectivamente la red eléctrica a otra empresa de Rusia, cortando con AES, la empresa que la administración de Estados Unidos había apoyado para ganar el acuerdo. El Sr. Shevardnadze atacó a los de AES como "mentirosos y tramposos". Ambos acuerdos aumentaron dramáticamente la influencia rusa en Tbilisi.
Después de las elecciones en Georgia, el respaldado y educado en EEUU, Mikhail Saakashvili, ascendió a la Presidencia y "ganó la batalla." [4] Este es un nuevo ejemplo de la íntima relación entre la geopolítica del petróleo y la política exterior de Estados Unidos. La revolución de color fue vital en empujar hacia adelante los intereses de Estados Unidos y la OTAN en la región, obteniendo el control sobre las reservas de gas de Asia Central y conteniendo a Rusia de expandir sus influencias. Esto se vincula directamente con la estrategia imperial estadounidense y de la OTAN para el nuevo orden mundial, tras el colapso de la URSS. [Esta estrategia se describe en detalle en la Parte 1 de este ensayo: Una estrategia imperial para el Nuevo Orden Mundial: Los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial].


Ucrania



En 2004, Ucrania pasó a través de su "Revolución Naranja", en la que la el líder pro-occidental y de oposición, Viktor Yushchenko, se convirtió en presidente, derrotando a Viktor Yanukovich. En 2004, The Guardian reveló que, tras las disputadas elecciones (como sucede en toda revolución "de color"), "las guerrillas democráticas del movimiento juvenil ucraniano Pora ya han ganado una destacada batalla - sea cual sea el resultado de la peligrosa posición de Kiev," sin embargo, "la campaña es una creación norteamericana, un ejercicio sofisticado y brillantemente concebido del marketing de marcas y masas occidental que, en cuatro países y durante cuatro años, ha sido utilizado para tratar de salvar elecciones manipuladas y derrocar a los regímenes desagradables".

El autor, Ian Traynor, explicó que, "financiado y organizado por el gobierno de los Estados Unidos, desplegando consultores, encuestadores, diplomáticos de EEUU, los dos grandes partidos estadounidenses y las organizaciones gubernamentales Estados Unidos, la campaña fue utilizada por primera vez en Europa en Belgrado en 2000 cuando Slobodan Milosevic fue vencido en las urnas". Además, "El International Democratic del Partido Republicano, el Departamento de Estado de EEUU y el USAID son los principales organismos involucrados en estas campañas de base, así como la ONG Freedom House" y el mismo financiero multimillonario involucrados en la "Revolución de las Rosas" de Georgia. En la implementación de la estrategia del cambio del régimen, "Las oposiciones generalmente díscola pasa a estar unida detrás de un candidato único, si es que existe alguna posibilidad de destronar al régimen. Ese líder es elegido por razones pragmáticas y objetivas, incluso si él o ella es antiestadounidense".

Traynor continúa:
Freedom House y el NDI del Partido Demócrata ayudaron a financiar y organizar el más grande "esfuerzo regional de observación electoral civil" en Ucrania, con más de 1.000 observadores entrenados. También organizaron las encuestas a boca de urna. El domingo por la noche las encuestas le dieron a Yuschenko una ventaja de 11 puntos y estableció la agenda por lejos para lo que venía.

Las encuestas a boca de urna eran consideradas críticas, ya que toman la iniciativa en la guerra de propaganda contra el régimen, siempre que aparecen en primer lugar, reciben una amplia cobertura mediática y poner la responsabilidad en las autoridades para responder.

La etapa final de la plantilla de Estados Unidos se enfoca al modo de reaccionar cuando el titular intenta robar una elección perdida.

[...] En Belgrado, Tbilisi, y ahora Kiev, donde inicialmente las autoridades trataron de aferrarse al poder, el consejo era mantenerse fresco, pero decidido y organizar grandes manifestaciones de desobediencia civil, que deberán seguir siendo pacíficas, pero a riesgo de provocar la represión violenta del régimen. [5]
Como explica Jonathan Steele en The Guardian, el líder de la oposición, Viktor Yushchenko, quien cuestionó los resultados electorales, "fue primer ministro bajo el presidente saliente, Leonid Kuchma, y algunos de sus seguidores también están vinculados a los brutales clanes industriales que manipularon la privatización de la Ucrania post-Soviética." Explicó además que el fraude electoral es fundamentalmente irrelevante, ya que "La decisión de la protesta parece depender principalmente de la realpolitik y de si los rivales o el titular son considerados más "pro-occidentales" o "pro-mercado"". En otras palabras, los que apoyan una agenda económica neoliberal contarán con el apoyo de los Estados Unidos y la OTAN, pues el neoliberalismo es el orden económico internacional establecido y hace avanzar sus intereses en la región.

Además, "En Ucrania, Yushchenko, ganó el premio occidental, y caudales de dinero fueron invertidos en los grupos que lo apoyan, que van desde la organización juvenil Pora, a diversos sitios de oposición. Más provocador, las embajadas de EEUU y otras embajadas occidentales, pagaron encuestas a boca de urna". Este es un símbolo de la importancia estratégica de Ucrania a Estados Unidos, "que se niega a abandonar su política de Guerra Fría de cercar a Rusia y de tratar atraer a todas las ex repúblicas soviéticas a su lado." [6]



Un comentarista de The Guardian, señaló la hipocresía de la cobertura de los medios occidentales: "Dos millones de manifestantes contra la guerra pueden escucharse por las calles de Londres y ser políticamente ignorados, pero unas pocas decenas de miles de personas en el centro de Kiev son proclamadas como «el pueblo», mientras que la policía de Ucrania, los tribunales y las instituciones gubernamentales son descalificados como como instrumentos de opresión." También explicó que, "Enormes manifestaciones se han celebrado en Kiev en apoyo del primer ministro, Viktor Yanukovich, pero no aparecen en nuestras pantallas de televisión: si se admite su existencia, los partidarios de Yanukovich serían denigrados por haber sido "trasladados en autobuses''. Las manifestaciones en favor de Viktor Yushchenko tienen luces láser, pantallas de plasma, sofisticados sistemas de sonido, conciertos de rock, tiendas de campaña para acampar en grandes cantidades y de prendas de vestir naranja, sin embargo, estaremos encantados de engañarnos a nosotros mismos pensando que son espontáneas." [7]

En 2004, la Associated Press informó que, "La Administración Bush ha gastado más de $ 65 millones de dólares en los últimos dos años para ayudar a organizaciones políticas en Ucrania, pagando para que el líder opositor Viktor Yushchenko se reuniese con los líderes de Estados Unidos y ayudando a implementar una encuesta a boca de urna indicando que ganó la segunda vuelta disputada el mes pasado". El dinero, señalan, "fue canalizado a través de organizaciones como la Fundación Eurasia, o a través de grupos alineados con republicanos y demócratas que organizaron capacitación electoral, con foros de derechos humanos o con medios de comunicación independientes". Sin embargo, incluso funcionarios del gobierno "reconocen que parte del dinero ayudó a formar grupos e individuos contra el candidato de gobierno apoyado por Rusia".

El informe señala que algunas importantes fundaciones internacionales financiaron las encuestas a boca de urna, que según el líder titular eran "sesgadas". Estas fundaciones incluyen "La National Endowment for Democracy, que recibe el dinero directamente del Congreso, la Eurasia Foundation, que recibe dinero de el Departamento de Estado, y la Renaissanse Foundation", que recibe dinero del mismo financista multimillonario [Geogre Soros], así como del Departamento de Estado de EEUU. Dado que se trata del Departamento de Estado, implica que esta financiación está directamente inmersa en la estrategia de política exterior de Estados Unidos. "Otros países que participan incluyen Gran Bretaña, los Países Bajos, Suiza, Canadá, Noruega, Suecia y Dinamarca." Asimismo, participan en la financiación de determinados grupos y actividades en Ucrania el National Republican Institute y el Nacional Democratic Institute, que era presidido por la ex Secretaria de Estado, Madeleine Albright, en ese momento [8].



Mark Almond escribió para The Guardian en 2004, sobre la llegada del "Poder Popular", describiendo en el la relación con la situación que se estaba desencadenando en Ucrania, y declaró que, "La agitación en Ucrania se presenta como una batalla entre el pueblo y las estructuras de poder de la era soviética. El papel de las agencias occidentales del tiempo de la Guerra Fría es un tabú. Coloca las narices en la financiación del prolijo carnaval en Kiev, y los gritos de rabia demuestran que has tocado un punto neurálgico del Nuevo Orden Mundial".

Almond se explayó:
"A lo largo de la década de 1980, en la construcción de las revoluciones de terciopelo de 1989, un pequeño ejército de voluntarios - y, seamos sinceros, espías - cooperaron para promover lo que se convirtió en el Poder Popular. Una red de fundaciones y organizaciones caritativas entrelazadas se multiplicaron para coordinar la logística de la transferencia de millones de dólares hacia los disidentes. El dinero proviene mayoritariamente de los estados de la OTAN y aliados encubiertos de "neutrales", como Suecia.

[...] La resaca del Poder Popular es la terapia de shock. Cada muchedumbre sucesiva es vendida a la visión multimedia de la prosperidad Euro-Atlántica por parte de los medios "independientes" financiados por Occidente para conseguir que se vuelquen a las calles. Nadie se fija en el desempleo masivo, las rampantes operaciones con información privilegiada, el crecimiento del crimen organizado, la prostitución y crecientes tasas de mortalidad en los exitosos estados del Poder Popular.
Almond delicadamente indicó, "el Poder Popular, en sus resultados, es más cercano a cerrar cosas que a crear una sociedad abierta. Cierra fábricas pero, peor aún, cierra mentes. Sus defensores demandan libre mercado en cualquier cosa – menos en la opinión. La actual ideología de los mentores del Nuevo Orden Mundial, muchos de ellos comunistas renegados, es el Mercado-Leninismo - la combinación de un modelo económico dogmático con métodos maquiavélicos para agarrar las palancas del poder." [9]

Como Mark MacKinnon reportó en el Globe and Mail, Canadá también apoyó los esfuerzos del grupo de activistas jóvenes, Pora, en Ucrania, proporcionando financiación para el movimiento democrático del "poder popular". Como señala MacKinnon, "La Administración Bush tiene especial interés en ver a una personalidad pro-occidental como presidente para garantizar el control de un importante gasoducto que va desde Odessa en el Mar Negro hacia Brody en la frontera polaca." Sin embargo, "El presidente saliente, Leonid Kuchma, recientemente ha invertido el flujo del gasoducto que lleva el crudo al sur de Rusia en lugar de ayudar a los productores de Estados Unidos en la región del Mar Caspio para enviar sus productos a Europa". Como analiza MacKinnon, la financiación inicial de las naciones occidentales vino de Canadá, aunque esta medida fue finalmente superada en cantidad por los Estados Unidos.

Andrew Robinson, el embajador de Canadá en Ucrania para ese tiempo, en 2004, "comenzó a organizar reuniones mensuales en secreto para los embajadores occidentales, presidiendo lo que él llama sesiones periódicas de "coordinación de los donantes" entre los 28 países interesados en ver al Sr. Yushchenko tener éxito. Finalmente, actuó como portavoz del grupo y se convirtió en un destacado crítico del control mediático de mano dura del gobierno de Kuchma". Canadá también "invirtió en una controvertida encuesta a boca de urna, llevada a cabo en el día de la elección por el Centro Razumkov de Ucrania y otros grupos, que contradecían los resultados oficiales que señalaban que Yanukovich había ganado". Una vez que el nuevo gobierno pro-occidental se encontraba instalado, fue que se"anunció su intención de invertir el flujo del oleoducto Odessa-Brody." [10]



De nuevo, esto sigue el ejemplo de Georgia, donde varios intereses de los Estados Unidos y la OTAN se cumplían a través del éxito de la "revolución de color", al mismo tiempo que evitaban la expansión rusa y la extensión de su influencia en la región, así como avanzaron el control e influencia de Estados Unidos y la OTAN sobre los principales recursos y los corredores de transporte de la región.

Daniel Wolf escribió para The Guardian que, "Para la mayoría de las personas se reunieron en la Plaza de la Independencia de Kiev, la manifestación se sintió espontánea. Tenían muchas razones para querer detener al candidato del gobierno, Viktor Yanukovich, de su llegada al poder, y aprovecharon la oportunidad que se les ofrecía. Sin embargo, caminando por el campamento en diciembre pasado, era difícil pasar por alto la evidencia de la meticulosa preparación - las cocinas y las tiendas de los manifestantes, la astucia del concierto, la profesionalidad de la cobertura televisiva, la proliferación del enfermizo logo naranja donde quiera que pasara". También declaró, por escrito, "los acontecimientos de la plaza fueron el resultado de una planificación cuidadosa y en secreto por el círculo íntimo de Yushchenko durante un período de años. La verdadera historia de la revolución naranja es mucho más interesante que la fábula de que ha sido ampliamente aceptada".

Roman Bessmertny, director de campaña de Yuschenko, dos años antes de las elecciones de 2004, "puso a más de 150.000 personas en cursos de formación, seminarios, y clases prácticas realizadas por especialistas legales y mediáticos. Algunos de los que asisten a estos cursos eran miembros de las comisiones electorales a nivel local, regional y nacional, y otros fueron observadores electorales, a los que no sólo enseñaban a ser cuidadosos, también se les entregaron cámaras para grabarlos en vídeo. Más de 10.000 cámaras se distribuyeron, con el fin de registrar los acontecimientos en cada mesa de votación". En definitiva, se trató de una intrincada y mediática campaña de relaciones públicas bien preparada, orquestada gracias a un potente financiamiento. Difícilmente la esporádica noción de "poder popular" es aplicada a un "golpe pacífico" en los medios occidentales. [11]

La "Revolución de los Tulipanes" en Kirguistán 


En 2005, Kirguistán se sometió a su "Revolución de los Tulipanes" en la que el titular fue sustituido por el candidato pro-occidental a través de otra revolución "popular". Como informara el New York Times en marzo de 2005, poco antes de las elecciones de marzo, "un periódico de oposición publicó fotografías de una casa palaciega en construcción para el muy impopular presidente del país, Askar Akayev, ayudando a detonar la indignación generalizada y una revuelta popular." Sin embargo, este "periódico fue el beneficiario del gobierno de Estados Unidos y fue impreso en una imprenta del gobierno americano, operada financieramente por la Freedom House, una organización estadounidense que se describe como "una voz clara por la democracia y la libertad en todo el mundo"".

Por otra parte, otros países que han "contribuido a financiar programas para desarrollar la democracia y la sociedad civil" en Kirguistán fueron Gran Bretaña, los Países Bajos y Noruega. Estos países en conjunto "desempeñaron un papel crucial en la preparación del terreno para el levantamiento popular que llevó al poder a los políticos de la oposición". El dinero fluía en su mayoría de los Estados Unidos, en particular, a través de la National Endowment for Democracy (NED), así como a través de "la prensa de Freedom House o el servicio en idioma kirguís de Radio Free Europe/Radio Liberty, una emisora pro-democrática". El National Democratic Institute, también jugó un papel importante en el financiamiento, razón por la cual uno de los principales beneficiarios de su ayuda financiera, dijo, "Hubiese sido absolutamente imposible que esto sucediera sin esa ayuda."

El Times informó además de que:
"Dinero estadounidense ayuda a financiar centros de sociedad civil por todo el país donde los activistas y los ciudadanos puedan reunirse, recibir formación, leer la prensa independiente, e incluso ver la CNN o navegar por Internet en algunos de ellos. Solamente el [National Democratic Institute, NDI] opera 20 centros que ofrecen resúmenes de noticias, en ruso, kirguís y uzbeco.

Estados Unidos patrocina la Universidad Americana de Kirguistán, cuya misión es, en parte, promover el desarrollo de la sociedad civil, y financiar programas de intercambio que envían a los estudiantes y dirigentes de organizaciones no gubernamentales a los Estados Unidos. El nuevo primer ministro de Kirguistán, Kurmanbek Bakiyev, fue uno de ellos.

Todo el dinero y mano de obra puestos en la oposición unificada de Kirguistán apoyando financiera y moralmente en los últimos años, así como la infraestructura permitieron comunicar sus ideas para el pueblo kirguís".
Respecto a aquellos "que no leían ruso o carecían de acceso a la prensa escucharon los resúmenes de sus artículos en lengua kirguís de la Radio Azattyk, la franquicia local de Radio Free Europe/Radio Liberty financiada por Estados Unidos." Otros medios de comunicación "independientes" se financiaron por cortesía del Departamento de Estado de EEUU. [12].

Como el Wall Street Journal reveló antes de las elecciones, los grupos de oposición, las ONG y los medios de comunicación "independientes" en Kirguistán estaban recibiendo asistencia financiera de la Freedom House de los Estados Unidos así como de la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID). El diario informó que, "para no provocar a Rusia y violar las normas diplomáticas, los EEUU no pueden apoyar directamente a los partidos políticos de oposición. Pero financia una red de influyentes organizaciones no gubernamentales cuyo apoyo a la libertad de prensa, el Estado de derecho y elecciones limpias, casi inevitablemente, se ha enfrentado a los intereses arraigados de los antiguos regímenes autocráticos."

Como informara el Journal, Kirguistán "ocupa un lugar estratégico. Estados Unidos y Rusia, ambos tienen bases militares aquí. Cinco millones de ciudadanos del país, de mayoría musulmana, se intercalan en un barrio tumultuosa entre un Kazajstán, rico en petróleo, cuyo régimen tolera poca disidencia política; un Uzbekistán dictatorial, que ha tomado medidas contra los grupos de ayuda exterior y un Tayikistán en la miseria".

En el país, la principal ONG de oposición, la Coalición para la Democracia y los Derechos Civiles, obtiene su financiación "del National Democratic Institute for International Affairs, agencia sin fines de lucro con base en Washington financiada por el gobierno de los EEUU, y la USAID". Otras agencias que participaron, ya sea a través de la financiación o la formación técnica ideológica (ver: propaganda), son el National Endowment for Democracy (NED), el Instituto Albert Einstein, Freedom House, y el Departamento de Estado de EEUU. [13].

El presidente Askar Akayev de Kirguistán se refirió a que una "tercera fuerza" había ganado el poder en su país. El término fue tomado de uno de los más destacados think tanks, pues “tercera fuerza” es:
"... lo que detalla el cómo, organizaciones no gubernamentales (ONG) apoyadas por occidente, pueden promover el cambio de régimen y política en todo el mundo. La formula es repetida por la tercera revolución del "poder popular" en la antigua Unión Soviética en poco más de un año - después de los eventos similares ocurridos en Georgia en noviembre de 2003 y en Ucrania la pasada Navidad – lo que significa que el espacio post-soviético ahora se asemeja a Centroamérica en los años 1970 y 1980, cuando una serie de Golpes de Estado respaldados por Estados Unidos consolidó el control del país en el hemisferio occidental."
Como informó The Guardian:
"Muchos de los mismos operativos de Estados Unidos en América Latina han ejercido su función en Europa Oriental bajo el alero de George Bush, sobre todo, Michael Kozak, ex embajador de EEUU en Bielorrusia, quien se jactaba en estas páginas en 2001 de que estaba haciendo en Bielorrusia exactamente lo que había hecho en Nicaragua: "apoyar la democracia".
Más información:
"El caso de Freedom House es particularmente llamativo. Presidida por el ex director de la CIA, James Woolsey, Freedom House fue el principal auspiciador de la revolución naranja en Ucrania. Se estableció una imprenta en Bishkek en noviembre de 2003, que imprime 60 de los periódicos de la oposición. Aunque se describe como una prensa "independiente", el organismo que oficialmente es el propietario está presidido por el belicoso senador republicano John McCain, mientras que el ex asesor de Seguridad Nacional, Anthony Lake, está en la junta. Estados Unidos también apoya la radio y televisión de oposición". [14]
Así que de nuevo, la misma fórmula fue seguida en las repúblicas de Asia Central de la antigua Unión Soviética. Esta estrategia de política exterior de Estados Unidos de promoción de la "revolución suave" se gestiona a través de una red de organizaciones no gubernamentales y think tanks estadounidenses e internacionales. Hacen avanzar a la OTAN y, en particular, a los intereses de Estados Unidos en la región.

Conclusión

Las revoluciones blandas o "revoluciones de color" son una estratagema clave en el Nuevo Orden Mundial, fomentando, a través de engaños y manipulación, la estrategia fundamental para contener a Rusia y controlar los recursos clave. Esta estrategia es fundamental para entender la naturaleza imperialista del Nuevo Orden Mundial, especialmente cuando corresponde identificar dónde se repite esta estrategia, específicamente en relación con las elecciones iraníes de 2009.

La Parte 1 de este ensayo señaló la estrategia imperial estadounidense y de la OTAN para entrar en el Nuevo Orden Mundial, tras la desintegración de la Unión Soviética en 1991. El objetivo principal se centró en cercar a Rusia y China y prevenir la aparición de una nueva superpotencia. Estados Unidos actuaba como la potencia hegemónica imperial, sirviendo a los intereses financieros internacionales para imponer el Nuevo Orden Mundial. La Parte 2 explicó la estrategia imperial de Estados Unidos de utilizar "revoluciones de color" para hacer avanzar sus intereses en Asia Central y Europa del Este, siguiendo la política general reseñada en la Parte 1, de contener la expansión de la influencia de Rusia y China, y de acceso a recursos naturales clave.

La tercera y última parte de este ensayo analiza la naturaleza de la estrategia imperial para construir un Nuevo Orden Mundial, centrándose en el aumento de los conflictos en Afganistán, Pakistán, Irán, América Latina, Europa Oriental y África, y el potencial de estos conflictos para desencadenar una nueva guerra mundial con China y Rusia. En particular, se centra en los últimos años, y hace hincapié en la naturaleza cada creciente de conflictos y guerras en el Nuevo Orden Mundial. La Parte 3 observará el potencial de "Una Nueva Guerra Mundial para un Nuevo Orden Mundial".


Andrew Gavin Marshall es investigador asociado de Centre for Research on Globalization (CRG). Actualmente está estudiando Economía Política e Historia en la Simon Fraser University.

Original en: Global Research

Notas Finales

[1] Michael Dobbs, U.S. Advice Guided Milosevic Opposition. The Washington Post: December 11, 2000: http://www.washingtonpost.com/ac2/wp-dyn/A18395-2000Dec3?language=printer
[2] Roger Cohen, Who Really Brought Down Milosevic? The New York Times: November 26, 2000: http://www.nytimes.com/2000/11/26/magazine/who-really-brought-down-milosevic.html?sec=&spon=&pagewanted=1
[3] Mark MacKinnon, Georgia revolt carried mark of Soros. The Globe and Mail: November 23, 2003: http://www.markmackinnon.ca/dispatches_georgia3.html
[4] Mark MacKinnon, Politics, pipelines converge in Georgia. The Globe and Mail: November 24, 2003: http://www.markmackinnon.ca/dispatches_georgia2.html
[5] Ian Traynor, US campaign behind the turmoil in Kiev. The Guardian: November 26, 2004: http://www.guardian.co.uk/world/2004/nov/26/ukraine.usa
[6] Jonathan Steele, Ukraine's postmodern coup d'etat. The Guardian: November 26, 2004: http://www.guardian.co.uk/world/2004/nov/26/ukraine.comment
[7] John Laughland, The revolution televised. The Guardian: November 27, 2004: http://www.guardian.co.uk/media/2004/nov/27/pressandpublishing.comment
[8] Matt Kelley, U.S. money has helped opposition in Ukraine. Associated Press: December 11, 2004: http://www.signonsandiego.com/uniontrib/20041211/news_1n11usaid.html
[9] Mark Almond, The price of People Power. The Guardian: December 7, 2004: http://www.guardian.co.uk/world/2004/dec/07/ukraine.comment
[10] Mark MacKinnon, Agent orange: Our secret role in Ukraine. The Globe and Mail: April 14, 2007: http://www.markmackinnon.ca/dispatches_ukraine4.html
[11] Daniel Wolf, A 21st century revolt. The Guardian: May 13, 2005: http://www.guardian.co.uk/world/2005/may/13/ukraine.features11
[12] Craig S. Smith, U.S. Helped to Prepare the Way for Kyrgyzstan's Uprising. The New York Times: March 30, 2005: http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9806E4D9123FF933A05750C0A9639C8B63&sec=&spon=&pagewanted=all
[13] Philip Shishkin, In Putin's Backyard, Democracy Stirs -- With U.S. Help. The Wall Street Journal: February 25, 2005: http://www.iri.org/newsarchive/2005/2005-02-25-News-WSJ.asp
[14] John Laughland, The mythology of people power. The Guardian: April 1, 2005: http://www.guardian.co.uk/world/2005/apr/01/usa.russia

viernes, 24 de febrero de 2012

Los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial (primera parte)

 
Andrew Gavin Marshall
 
INTRODUCCIÓN:
 
En el semblante de un colapso económico global total, las perspectivas de una guerra internacional de gran envergadura se están incrementando. Históricamente, los períodos de decadencia imperial y crisis económica están marcados por creciente violencia internacional y guerras. El declive de los grandes imperios europeos estuvo marcado por la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial, con la Gran Depresión obrando en el período intermedio.

En la actualidad, el mundo es testigo de la decadencia del imperio norteamericano, en sí mismo un producto nacido de la Segunda Guerra Mundial. Como hegemonía imperial de post-guerra, Estados Unidos manejó el sistema monetario internacional y reinó como campeón y árbitro de la economía política global.

Para gestionar la economía política global, EEUU ha creado la fuerza militar única más grande y más poderosa de la historia mundial. Un control constante de la economía global requiere de la presencia y acción militar constante.

Ahora que tanto el imperio norteamericano y la economía política global se encuentran en decadencia y colapso, la perspectiva de un final violento a la época imperial estadounidense se incrementa drásticamente.

Este ensayo se divide en tres partes separadas. La primera parte cubre la estrategia geopolítica de la OTAN desde el final de la Guerra Fría, en los comienzos del Nuevo Orden Mundial, que esbozara la estrategia imperial occidental durante la guerra en Yugoslavia y la "Guerra contra el Terror". La Parte 2 analiza la naturaleza de las "revolución de terciopelo" o "revoluciones de color" en la estrategia imperial de Estados Unidos, centradas en establecer la hegemonía sobre Europa Oriental y Asia Central. La Parte 3 analiza la naturaleza de la estrategia imperial para construir un Nuevo Orden Mundial, centrándose en el aumento de los conflictos en Afganistán, Pakistán, Irán, América Latina, Europa Oriental y África, y el potencial que poseen estos conflictos para iniciar una nueva guerra mundial con China y Rusia.
 
Definiendo una Nueva Estrategia Imperial

En 1991, con el colapso de la Unión Soviética, la política exterior de EEUU y la OTAN tuvo que reimaginar su papel en el mundo. La Guerra Fría sirvió como medio de justificación a la expansión imperialista de EEUU en todo el mundo con objeto de "contener" la amenaza soviética. La misma OTAN se creó y existió con el único propósito de forjar una alianza anti-soviética. Con la URSS desparecida, la OTAN no tenía razón de existir, y Estados Unidos tenía que encontrar un nuevo propósito para su estrategia imperialista en el mundo.

En 1992, el Departamento de Defensa de EEUU, bajo la dirección del Secretario de Defensa Dick Cheney [que más tarde sería Vicepresidente de George Bush Jr.], y que tenía de Subsecretario de Defensa para Política del Pentágono a Paul Wolfowitz [que más tarde sería subsecretario de Defensa de George Bush Jr. y Presidente del Banco Mundial], escribió un documento de defensa para orientar la política exterior de Estados Unidos en la era post-Guerra Fría, comúnmente conocida como "Nuevo Orden Mundial".

El documento de Orientación para Planificación de la Defensa se filtró en 1992, y reveló que, "En un nuevo marco de políticas que está en su fase de redacción final, el Departamento de Defensa afirma que la misión política y militar de Estados Unidos en la post-Guerra Fría será garantizar que no se permita el surgimiento de una nueva superpotencia en Europa Occidental, Asia o los territorios de la antigua Unión Soviética," y que "el documento clasificado propone el caso para un mundo dominado por una única superpotencia, cuya posición puede ser perpetuada mediante un comportamiento constructivo y suficiente poder militar como para disuadir a cualquier nación o grupo de naciones a desafiar la supremacía estadounidense".

Además, "el nuevo proyecto esboza un mundo en el que existe un único poder militar dominante, cuyos dirigentes deben mantener los mecanismos para disuadir a competidores potenciales incluso de aspirar a un mayor papel regional o global." Entre los retos necesarios para la supremacía norteamericana, el documento "postula guerras regionales contra Irak y Corea del Norte", y sindicó a China y Rusia como sus principales amenazas. Además, "sugiere que los Estados Unidos también podrían considerar la ampliación a las naciones de Europa Oriental y Central de compromisos de seguridad similares a los otorgados a Arabia Saudita, Kuwait y otros estados árabes del Golfo Pérsico."[1]

La OTAN y Yugoslavia 



Las guerras en Yugoslavia durante la década de 1990 sirvieron como justificación para la existencia continuada de la OTAN en el mundo, y para ampliar los intereses imperiales estadounidenses en Europa Oriental.

El Banco Mundial y el FMI prepararon el escenario para la desestabilización de Yugoslavia. Después de que el longevo dictador de Yugoslavia, Josip Tito, muriera en 1980, se desarrolló una crisis de liderazgo. En 1982, funcionarios de política exterior estadounidense prepararon un conjunto préstamos del FMI y el Banco Mundial, dentro de los recién creados Programas de Ajuste Estructural (PAE), para manejar la crisis de los $ 20 billones de deuda norteamericana. El efecto de los préstamos, en el marco del PAE, fue que "causaron estragos económicos y políticos... La crisis económica amenazó la estabilidad política... así como también amenazaron con agravar las tensiones étnicas." [2]

En 1989, Slobodan Milosevic se convirtió en presidente de Serbia, la más grande y poderosa de todas las repúblicas yugoslavas. También en 1989, el primer ministro de Yugoslavia, viajó a los Estados Unidos para reunirse con el presidente George H.W. Bush, a fin de negociar un nuevo paquete de ayuda financiera. En 1990, comenzaron los programas del Banco Mundial y el FMI, y los gastos del Estado yugoslavo se fueron hacia la amortización de la deuda. Como resultado, los programas sociales fueron desmantelados, la moneda fue devaluada, los salarios congelados, y los precios subieron. Las "reformas impulsaron tendencias secesionistas que se alimentaban de los factores económicos, así como de las divisiones étnicas, garantizando prácticamente la separación de facto de la República", que condujo a la secesión de Croacia y Eslovenia en 1991 [3].

En 1990, la comunidad de inteligencia de EEUU publicó un Estimado Nacional de Inteligencia (NIE), prediciendo que Yugoslavia se desmembraría, estallaría en una guerra civil, y el informe echaría la culpa al presidente serbio Milosevic por la desestabilización que vendría. [4]

En 1991, estalló el conflicto entre Yugoslavia y Croacia, cuando esta última declaró su independencia. Un alto el fuego fue alcanzado en 1992. Sin embargo, los croatas siguieron con pequeñas ofensivas militares hasta 1995, así como también participando en la guerra en Bosnia. En 1995, se llevó a cabo la Operación Storm liderada por Croacia para tratar de recuperar la región de Krajina. Un general croata fue recientemente sometido a juicio en La Haya por crímenes de guerra en esta batalla, que fue clave para expulsar a los serbios de Croacia y "consolidar la independencia de Croacia." Estados Unidos apoyó la operación y la CIA suministró activamente inteligencia a las fuerzas croatas, empujando al desplazamiento de entre 150.000 y 200.000 serbios, en gran parte a través de medios como el asesinato, saqueo, quema de aldeas y limpieza étnica. [5] El ejército croata fue entrenado por asesores de EEUU, y el general bajo juicio fue incluso personalmente apoyado por la CIA. [6]

La Administración Clinton le dio "luz verde" a Irán para armar a los musulmanes bosnios y "a partir de 1992 hasta enero de 1996, existió un flujo de armas y consejeros iraníes en Bosnia." Además, "Irán y otros estados musulmanes, contribuyeron a entregar combatientes mujaidines a Bosnia para luchar junto a los musulmanes contra los serbios;'guerreros santos' de Afganistán, Chechenia, Yemen y Argelia, algunos de ellos con supuestos vínculos a campos de entrenamiento de Osama bin Laden en Afganistán".

Se trataba de que "la intervención occidental en los Balcanes exacerbara las tensiones y ayudara a mantener las hostilidades. Al reconocer las reivindicaciones de las repúblicas y grupos separatistas en 1990/1991, las élites occidentales - norteamericanas, británicas, francesas y alemanas - socavaron las estructuras de gobierno en Yugoslavia, aumentando la inseguridad, inflamando los conflictos y acrecentando las tensiones étnicas. Y ofreciendo apoyo logístico a las diversas facciones durante la guerra, la intervención occidental en el conflicto se mantuvo durante la década de 1990. La elección de Clinton porlos musulmanes bosnios como una causa para defender en el escenario internacional, y las exigencias de su administración para que la ONU levantara el embargo de armas buscando que los musulmanes y los croatas pudieran armarse contra los serbios, deben considerarse bajo este contexto." [7]

Durante la guerra en Bosnia, "existía un gran conducto secreto de contrabando de armas a través de Croacia. Fue organizado por las agencias clandestinas de los Estados Unidos, Turquía e Irán, junto con una serie de grupos radicales islamistas, incluyendo a los mujaidines afganos y a los pro-iranís de Hezbolá." Además, "los servicios secretos de Ucrania, Grecia e Israel estaban ocupados armando a los serbios de Bosnia." [8] La Agencia de Inteligencia de Alemania, el BND, también corrió con envíos de armas a los musulmanes de Bosnia y Croacia para luchar contra los serbios. [9]



Los Estados Unidos influyeron en la guerra regional de diversas maneras. Como informó The Observer en 1995, una faceta importante de su participación era a través del "Military Professional Resources Inc (MPRI), empresa privada con sede en Virginia de generales retirados y funcionarios de inteligencia. La embajada estadounidense en Zagreb, admitió que el MPRI entrenó a los croatas, con licencia del gobierno de Estados Unidos." Además, los holandeses "estaban convencidos de que fuerzas especiales de Estados Unidos participaron en la capacitación del ejército de Bosnia y el ejército de los croatas de Bosnia (HVO)." [10]

Ya en 1988, el líder de Croacia se reunió con el canciller alemán, Helmut Kohl para crear "una política conjunta para quebrar a Yugoslavia", y llevar Eslovenia y Croacia hacia la "zona económica de Alemania." Entonces, oficiales del ejército de Estados Unidos fueron enviados a Croacia, Bosnia, Albania y Macedonia, como "asesores" y llevaron a las Fuerzas Especiales de Estados Unidos para ayudar. [11] Durante los nueve meses de alto el fuego en la guerra en Bosnia-Herzegovina, seis generales de Estados Unidos se reunieron con líderes del ejército de Bosnia para planificar la ofensiva de Bosnia que rompió el alto el fuego [12].

En 1996, la mafia albanesa, en colaboración con el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), una organización guerrillera militante, tomó el control de las enormes rutas de tráfico de heroína de los Balcanes. El ELK estuvo vinculado a ex combatientes muyahidin afganos de Afganistán, incluido Osama bin Laden
[13].

En 1997, el ELK comenzó a luchar contra las fuerzas serbias, [14] y en 1998, el Departamento de Estado de Estados Unidos eliminó al ELK de su lista de organizaciones terroristas. [15] Antes y después de 1998, el ELK fue receptor de armas, capacitación y apoyo de los Estados Unidos y la OTAN, y la Secretaria de Estado de Clinton, Madeleine Albright, tenía una relación política estrecha con el líder del ELK, Hashim Thaci, [16].

Tanto la CIA como la inteligencia alemana, el BND, apoyaron a los terroristas del ELK en Yugoslavia antes y después de los bombardeos de la OTAN a Yugoslavia en 1999. El BND tenía contactos con el ELK desde principios de 1990, el mismo período en que el ELK fue estableciendo sus contactos con Al-Qaeda.
[17] Miembros del ELK fueron entrenados por Osama bin Laden en campos de entrenamiento en Afganistán. Incluso las Naciones Unidas declararon que gran parte de la violencia que se produjo provenía de miembros del ELK, "especialmente los aliados de Hashim Thaci." [18]

El bombardeo de la OTAN en marzo de 1999 en Kosovo se justificó con el pretexto de poner fin a la opresión hacia los albaneses de Kosovo por parte de Serbia, lo que fuera rotulado de genocidio. La Administración Clinton afirmó que al menos 100.000 albaneses de Kosovo fueron desaparecidos y "pudieron haber sido asesinados" por los serbios. Bill Clinton personalmente comparó los acontecimientos de Kosovo con el Holocausto. El Departamento de Estado de Estados Unidos declaró que hasta 500.000 albaneses habían perecido. Finalmente, la estimación oficial se redujo a 10.000, sin embargo, después de exhaustivas investigaciones, se reveló que la muerte de menos de 2.500 albaneses podía ser atribuida a los serbios. Durante la campaña de bombardeos de la OTAN, entre 400 y 1.500 civiles serbios fueron asesinados y los crímenes de guerra cometidos por la OTAN, incluyeron el bombardeo de una estación de televisión y un hospital serbio [19].

En 2000, el Departamento de Estado de Estados Unidos en cooperación con el American Enterprise Institute, AEI, celebró una conferencia sobre la integración euroatlántica en Eslovaquia. Entre los participantes había muchos jefes de Estado, funcionarios de Asuntos Exteriores y embajadores de varios países europeos, así como también funcionarios de las Naciones Unidas y la OTAN. [20] Una carta de correspondencia entre un político alemán presente en la reunión y el Canciller alemán, reveló la verdadera naturaleza de la campaña de la OTAN en Kosovo. La conferencia exigía una rápida declaración de independencia de Kosovo, y que la guerra en Yugoslavia fuese emprendida con el fin de ampliar a la OTAN, que Serbia fuese excluida permanentemente del desarrollo europeo para justificar una presencia militar de Estados Unidos en la región, y en última instancia, la expansión fue diseñada para contener a Rusia [21].

De gran importancia fue que "la guerra creó una razón de ser de para la existencia de la OTAN en una era post-Guerra Fría
, ya que trató desesperadamente de justificar su existencia y deseo de expansión". Además, "Los rusos asumieron que la OTAN se disolvería al final de la Guerra Fría. En cambio, la OTAN no sólo se amplió, sino que fue a la guerra en un conflicto interno de un país eslavo de Europa Oriental." Esto fue visto como una gran amenaza. Por lo tanto, "gran parte de las tensas relaciones entre los Estados Unidos y Rusia durante la última década se remontan a la guerra de 1999 contra Yugoslavia." [22]

La Guerra contra el Terrorismo y el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano (PNAC) 



 Cuando Bill Clinton se convirtió en presidente, los halcones neoconservadores de la de la Administración de George H.W. Bush formaron un think tank llamado Proyecto para el Nuevo Siglo Americano o PNAC. En 2000, se publicó un informe llamado, Reconstruyendo las Defensas de América: Estrategia, Fuerzas y Recursos para un Nuevo Siglo. Basándose en el documento de Orientación de Políticas de Defensa, afirma que "Estados Unidos debe mantener fuerzas lo suficientemente capaces de desplegarse rápidamente y ganar múltiples guerras simultáneas a gran escala." [23] Además, existe la "necesidad de mantener las suficientes fuerzas de combate para luchar y ganar, múltiples guerras casi simultáneas en grandes teatros" [24] y que "el Pentágono tiene que empezar a calcular la fuerza necesaria para proteger, de forma independiente, los intereses de Estados Unidos en Europa, Asia Oriental y el Golfo en todo momento." [25]

Curiosamente, el documento indica que "los Estados Unidos han buscado durante décadas jugar un papel más permanente en la seguridad regional del Golfo. Si bien el conflicto no resuelto con Irak proporciona la justificación inmediata, la necesidad de una fuerte presencia militar estadounidense en el Golfo trasciende la cuestión del régimen de Saddam Hussein." [26] Sin embargo, en la promoción de un aumento masivo en el gasto de defensa y la ampliación del Imperio Norteamericano en todo el mundo, incluyendo la destrucción forzada de varios países a través de los principales teatros de guerra, el informe indica que, "Además, el proceso de transformación, incluso si trae cambios revolucionarios, probablemente sea muy largo, en ausencia de algún evento catastrófico y catalizador - como un nuevo Pearl Harbor." [27] Ese acontecimiento tuvo lugar un año más tarde con los hechos del 9 / 11. Muchos de los autores del informe y miembros del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano se habían convertido en funcionarios de la Administración Bush, y se encontraban en lugares muy idóneos para comenzar el "proyecto" después de que obtener su "nuevo Pearl Harbor".

Los planes para la guerra se encontraban "ya en desarrollo en Think Tanks de derecha en la década de 1990, organizaciones en donde guerreros de la Guerra Fría del círculo interior de los servicios secretos, desde iglesias evangélicas, hasta corporaciones armamentistas y compañías petroleras forjaron planes chocantes para un nuevo orden mundial". Para ello, "los Estados Unidos tendrían que utilizar todos los medios - diplomáticos, económicos y militares, incluso guerras de agresión - para tener un control a largo plazo de todos los recursos del planeta y la capacidad de mantener debilitado a cualquier posible rival."

Entre las personas involucradas en el PNAC y los planes para el imperio estaban, "Dick Cheney - Vicepresidente, Lewis Libby - Jefe de gabinete de Cheney, Donald Rumsfeld - El ministro de Defensa, Paul Wolfowitz – el sustituto de Rumsfeld, Peter Rodman - a cargo de "Asuntos de Seguridad Global”, John Bolton - Secretario de Estado para el Control de Armas, Richard Armitage - Viceministro de Relaciones Exteriores, Richard Perle - El ex viceministro de Defensa de Reagan, ahora jefe de la Junta de Política de Defensa, William Kristol - jefe del PNAC y asesor de Bush, conocido como el cerebro del Presidente, Zalmay Khalilzad,” quien se convirtió en embajador de Afganistán e Irak después de los cambios de régimen en esos países [28].

El "Gran Tablero de Ajedrez" de Brzezinski 



El archihalcón estratega, Zbigniew Brzezinski, co-fundador de la Comisión Trilateral de David Rockefeller, ex asesor de Seguridad Nacional y principal arquitecto de la política exterior en la administración de Jimmy Carter, también escribió un libro sobre la geoestrategia estadounidense. Brzezinski también es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores y del Grupo Bilderberg, y también ha sido miembro del consejo de Amnistía Internacional, el Consejo Atlántico y la National Endowment for Democracy. Actualmente, es administrador y asesor en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), un importante think tank político de Estados Unidos.

En su libro de 1997, El Gran Tablero de Ajedrez, Brzezinski esbozó una estrategia para Estados Unidos en el mundo. Escribió, "Para Estados Unidos, el principal premio geopolítico es Eurasia. Durante medio milenio, los asuntos del mundo estaban dominados por potencias euroasiáticas y los pueblos que luchaban entre sí por el dominio regional y extendían la mano hacia el poder global." Además, "el cómo Estados Unidos "gestione" Eurasia, es crítico. Eurasia es el continente más grande del mundo y es geopolíticamente axial. Un poder que domine a Eurasia controlaría dos de las tres regiones más avanzadas y económicamente productivas. Un simple vistazo al mapa también sugiere que el control de Eurasia casi automáticamente implica la subordinación de África."[29]

Continuó delineando una estrategia para el imperio estadounidense, afirmando que, "es imperativo que no surja ningún contendiente en Eurasia, capaz de dominar Eurasia y, por tanto también de desafiar a Estados Unidos. La formulación de una geoestrategia euroasiática extensiva e integrada es por tanto, el propósito de este libro." [30] Explicó que, "en consecuencia son requeridos dos pasos básicos: primero, identificar los estados de la dinámica geoestratégica de Eurasia que tienen la capacidad de causar un potencial cambio importante en la distribución internacional del poder y descifrar los objetivos externos centrales de sus respectivas élites políticas y las posibles consecuencias de su búsqueda para alcanzarlos: [y] en segundo lugar, formular políticas específicas de Estados Unidos para compensar, cooptar y / o controlar a las anteriores ". [31]

Lo que esto significa es que de primordial importancia es identificar en primer lugar los Estados que podrían ser un pivote en el que el equilibrio de poder en la región, sacándola de la esfera de influencia de Estados Unidos, y en segundo lugar, "compensar, cooptar y / o controlar" a esos Estados y circunstancias. Un ejemplo de esto sería Irán, que es uno de los productores de petróleo más grande del mundo, y ubicado en una posición estratégicamente importante del eje Europa-Asia-Oriente Medio. Irán podría tener el potencial de alterar el equilibrio de poder en Eurasia si se aliara estrechamente con Rusia o China, o ambas – ofreciendo a esas naciones un fuerte suministro de petróleo, así como una esfera de influencia en el Golfo, lo que en consecuencia pondría obstáculos a la hegemonía de Estados Unidos en la región.

Brzezinski eliminó todas las sutilezas de sus tendencias imperiales, y escribió: "Para decirlo en una terminología que se remonte a la época más brutal de los antiguos imperios, los tres grandes imperativos de la geoestrategia imperial son evitar la colusión y mantener la dependencia de seguridad entre los vasallos, mantener tributarios flexibles y protegidos, y evitar que los bárbaros se junten. "[32]

Brzezinski se refiere a las repúblicas de Asia Central como los "Balcanes Eurasiáticos", señalando que, "Además, ellos [las Repúblicas de Asia Central] son de importancia desde el punto de vista de la seguridad y existen ambiciones históricas de al menos tres de sus vecinos más inmediatos y poderosos, a saber, Rusia, Turquía e Irán, con China mostrando también un creciente interés político en la región. Pero los Balcanes Euroasiáticos son infinitamente más importantes como premio económico potencial: una enorme concentración de gas natural y reservas de petróleo se encuentra en la región, además de importantes minerales, incluyendo oro."[33] El mismo escribió que, "sigue el interés primordial de los Estados Unidos de ayudar a asegurar que no exista otra potencia capaz de controlar este espacio geopolítico y que el acceso financiero y económico de la comunidad global no tenga trabas al mismo."[34] Este es un claro ejemplo del papel de Estados Unidos como motor del imperio; con la política exterior imperial diseñada para mantener una situación estratégica de los Estados Unidos, pero sobre todo e "infinitamente más importante, garantizar un "premio económico" para la "comunidad global". En otras palabras, los Estados Unidos es un poder hegemónico imperial que trabaja para los intereses financieros internacionales.

Brzezinski advirtió también que "los Estados Unidos tendrían que determinar la forma de hacer frente a las coaliciones regionales que tratan de sacar a los Estados Unidos de Eurasia, amenazando así la situación de Estados Unidos como potencia mundial" [35] y él, "premia la maniobra y la manipulación con el fin de evitar la aparición de una coalición hostil que podría eventualmente buscar desafiar la supremacía de los Estados Unidos." Así, "La tarea más inmediata es asegurarse de que ningún Estado o combinación de estados obtenga la capacidad de expulsar a los Estados Unidos de Eurasia o incluso a disminuir de manera significativa su función de arbitraje decisivo."[36]

La Guerra contra el Terrorismo y el Imperialismo Excedente



 En 2000, el Pentágono dio a conocer un documento denominado Visión Conjunta 2020, que esbozó un proyecto para lograr lo que denomina "Full Spectrum Dominance" (Dominio de Espectro Completo), como modelo para el Departamento de Defensa en el futuro. "El Dominio de Espectro Completo; la capacidad de las fuerzas de EEUU, operando solas o con aliados, para derrotar a cualquier adversario y controlar cualquier situación en todo el abanico de operaciones militares." El informe "trata el dominio de espectro completo en toda una gama de conflictos desde la guerra nuclear a las guerras en escenarios importantes y a las contingencias de menor escala. También se abordan situaciones amorfas como el mantenimiento de la paz y la ayuda humanitaria no combativa". Además, "El desarrollo de una red mundial de información proporcionará el entorno para la superioridad de decisiones."[37]

Como economista política, Ellen Wood, explicó, "la dominación sin límites de una economía global, y de los múltiples estados que la administran, requiere de una acción militar sin fin, en propósitos o tiempo." [38] Además, "un dominio imperial en la economía capitalista global requiere un equilibrio delicado y contradictorio entre la supresión de la competencia y el mantenimiento de las condiciones en las economías de la competencia que generan los mercados y las ganancias. Esta es una de las contradicciones más fundamentales del nuevo orden mundial. "[39]

Después de 9 / 11, se puso en marcha la "Doctrina Bush", que exigía "un derecho unilateral y exclusivo de ataque preventivo, en cualquier momento y en cualquier lugar, libre de cualquier acuerdo internacional, para asegurar que "nuestras fuerzas sean lo suficientemente fuertes como para disuadir a adversarios potenciales de emprender un desarrollo militar en la esperanza de superar o igualar el poder de los Estados Unidos"."[40]

La OTAN llevó a cabo la primera invasión terrestre de cualquier nación en toda su historia, con la invasión y ocupación de Afganistán en Octubre de 2001. La guerra de Afganistán estaba, de hecho, prevista antes de los acontecimientos del 9 / 11, con el desglose de importantes ofertas para oleoductos entre las principales compañías petroleras occidentales y los talibanes. La guerra en sí estaba prevista en el verano de 2001 con el plan operativo para ir a la guerra a mediados de octubre [41].

Afganistán es sumamente importante en términos geopolíticos, pues "Transportando todos los combustibles fósiles de la cuenca del Mar Caspio desde Rusia a Azerbaiyán mejoraría en gran medida el control político y económico de Rusia sobre las repúblicas de Asia Central, que es precisamente lo que Occidente ha estado tratando de evitar durante 10 años. Tuberías a través de Irán enriquecerían a un régimen que Estados Unidos ha estado tratando de aislar. Enviarlas desde el camino más largo a través de China, al margen de las consideraciones estratégicas, sería prohibitivamente caro. Sin embargo, las tuberías a través de Afganistán permitirían a los Estados Unidos, perseguir su objetivo de "diversificar el suministro energético y penetrar en los mercados más lucrativos del mundo." [42]

Como señalara el San Francisco Chronicle apenas dos semanas después de los ataques del 9 / 11, "Más allá de la determinación estadounidense de devolver el golpe contra los autores de los atentados del 11 de septiembre, más allá de la posibilidad de batallas largas y prolongadas que producirán más víctimas civiles en los meses y años venideros, los riesgos ocultos en la guerra contra el terrorismo se puede resumir en una sola palabra: petróleo." Explicando además, "El mapa de los santuarios terroristas y los objetivos en el Medio Oriente y Asia Central es también, en un grado extraordinario, un mapa de las principales fuentes de energía del mundo en el Siglo XXI. La defensa de estas fuentes de energía - en lugar de una simple confrontación entre el Islam y Occidente - será el principal punto de inflamación de un conflicto mundial en las próximas décadas".

Entre los muchos estados importantes donde existe un cruce entre el terrorismo y las reservas de petróleo y gas de vital importancia para los Estados Unidos y Occidente, se encuentran Arabia Saudita, Libia, Bahrein, los Emiratos del Golfo, Irán, Irak, Egipto, Sudán y Argelia, Turkmenistán, Kazajstán, Azerbaiyán, Chechenia, Georgia y Turquía. Es importante destacar que "esta región representa más del 65 por ciento del petróleo del mundo y la producción de gas natural." Además, "Es inevitable que la guerra contra el terrorismo sea considerada por muchos como una guerra en nombre de las americanas Chevron, Exxon Mobil y Arco; TotalFinaElf de Francia, British Petroleum, Royal Dutch Shell y otras gigantes multinacionales, que tienen cientos de miles de millones de dólares de inversión en la región. "[43]

No es ningún secreto que la guerra de Irak tuvo mucho que ver con el petróleo. En el verano de 2001, Dick Cheney convocó a la Energy Task Force, que era un grupo altamente secreto de reuniones en las que se determinó la política energética para los Estados Unidos. En las reuniones y en varios otros medios de comunicación, Cheney y sus asesores se reunieron con altos funcionarios y ejecutivos de la petrolera Shell, British Petroleum (BP), Exxon Mobil, Chevron, Conoco y Chevron. [44] En la reunión, que tuvo lugar antes de 9 / 11 y antes de que existiera mención alguna a la guerra en Irak, los documentos de los campos petrolíferos iraquíes, oleoductos, refinerías y terminales se presentaron y discutieron, y "documentos de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (EAU), igualmente cuentan con un mapa de cada uno de los yacimientos de petróleo del país, oleoductos, refinerías y terminales petroleros."[45] Tanto la Royal Dutch Shell como la British Petroleum han recibido desde entonces contratos de petróleo para explotar los yacimientos petrolíferos iraquíes [46].

La guerra en Irak, así como la guerra en Afganistán, han servido en gran medida a intereses estratégicos norteamericanos, o más precisamente, del imperialismo occidental, en la región. En particular, las guerras fueron diseñadas estratégicamente para eliminar, amenazar o contener los poderes regionales, así como para instalar directamente varias decenas de bases militares en la región, estableciendo una firme presencia imperial. El propósito de esto va dirigido en mayor medida hacia otros grandes actores regionales y, específicamente, cercando a Rusia y China y amenazando su acceso a las regiones petrolíferas y gasíferas. Irán está ahora rodeado, con Irak por un lado, y Afganistán, por el otro.

Comentarios Finales
La Parte 1 de este ensayo ilustra la estrategia imperial Estadounidense y de la OTAN para entrar en el Nuevo Orden Mundial, tras la desintegración de la Unión Soviética en 1991. El objetivo principal se centró en cercar a Rusia y China, y prevenir la aparición de una nueva superpotencia. Los Estados Unidos actuaron como el poder hegemónico imperial, sirviendo a los intereses financieros internacionales para imponer el Nuevo Orden Mundial. La siguiente parte del presente ensayo examinará las "revoluciones de color" por toda Europa Oriental y Asia Central, continuando con la política de Estados Unidos y la OTAN hacia Rusia y China, como también el control del acceso a importantes reservas de gas natural y sus rutas de transporte. Las "revoluciones de color" han sido una fuerza fundamental en la estrategia geopolítica imperial, y el análisis de las mismas es clave para entender el Nuevo Orden Mundial.

Original en: Global Research

Notas Finales

[1] Tyler, Patrick E. U.S. Strategy Plan Calls for Insuring No Rivals Develop: A One Superpower World. The New York Times: March 8, 1992. http://work.colum.edu/~amiller/wolfowitz1992.htm
[2] Louis Sell, Slobodan Milosevic and the Destruction of Yugoslavia. Duke University Press, 2002: Page 28
Michel Chossudovsky, Dismantling Former Yugoslavia, Recolonizing Bosnia-Herzegovina. Global Research: February 19, 2002: http://globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=370
[3] Michel Chossudovsky, Dismantling Former Yugoslavia, Recolonizing Bosnia-Herzegovina. Global Research: February 19, 2002: http://globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=370
[4] David Binder, Yugoslavia Seen Breaking Up Soon. The New York Times: November 28, 1990
[5] Ian Traynor, Croat general on trial for war crimes. The Guardian: March 12, 2008: http://www.guardian.co.uk/world/2008/mar/12/warcrimes.balkans
[6] Adam LeBor, Croat general Ante Gotovina stands trial for war crimes. The Times Online: March 11, 2008: http://www.timesonline.co.uk/tol/news/world/europe/article3522828.ece
[7] Brendan O’Neill, 'You are only allowed to see Bosnia in black and white'. Spiked: January 23, 2004: http://www.spiked-online.com/Articles/0000000CA374.htm
[8] Richard J. Aldrich, America used Islamists to arm the Bosnian Muslims. The Guardian: April 22, 2002: http://www.guardian.co.uk/world/2002/apr/22/warcrimes.comment/print
[9] Tim Judah, German spies accused of arming Bosnian Muslims. The Telegraph: April 20, 1997: http://www.serbianlinks.freehosting.net/german.htm
[10] Charlotte Eagar, Invisible US Army defeats Serbs. The Observer: November 5, 1995: http://charlotte-eagar.com/stories/balkans110595.shtml
[11] Gary Wilson, New reports show secret U.S. role in Balkan war. Workers World News Service: 1996: http://www.workers.org/ww/1997/bosnia.html
[12] IAC, The CIA Role in Bosnia. International Action Center: http://www.iacenter.org/bosnia/ciarole.htm
[13] History Commons, Serbia and Montenegro: 1996-1999: Albanian Mafia and KLA Take Control of Balkan Heroin Trafficking Route. The Center for Cooperative Research: http://www.historycommons.org/topic.jsp?topic=country_serbia_and_montenegro
[14] History Commons, Serbia and Montenegro: 1997: KLA Surfaces to Resist Serbian Persecution of Albanians. The Center for Cooperative Research: http://www.historycommons.org/topic.jsp?topic=country_serbia_and_montenegro
[15] History Commons, Serbia and Montenegro: February 1998: State Department Removes KLA from Terrorism List. The Center for Cooperative Research: http://www.historycommons.org/topic.jsp?topic=country_serbia_and_montenegro
[16] Marcia Christoff Kurop, Al Qaeda's Balkan Links. The Wall Street Journal: November 1, 2001: http://www.freerepublic.com/focus/fr/561291/posts
[17] Global Research, German Intelligence and the CIA supported Al Qaeda sponsored Terrorists in Yugoslavia. Global Research: February 20, 2005: http://globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=431
[18] Michel Chossudovsky, Kosovo: The US and the EU support a Political Process linked to Organized Crime. Global Research: February 12, 2008: http://globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8055
[19] Andrew Gavin Marshall, Breaking Yugoslavia. Geopolitical Monitor: July 21, 2008: http://www.geopoliticalmonitor.com/content/backgrounders/2008-07-21/breaking-yugoslavia/
[20] AEI, Is Euro-Atlantic Integration Still on Track? Participant List. American Enterprise Institute: April 28-30, 2000: http://www.aei.org/research/nai/events/pageID.440,projectID.11/default.asp
[21] Aleksandar Pavi, Correspondence between German Politicians Reveals the Hidden Agenda behind Kosovo's "Independence". Global Research: March 12, 2008: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8304
[22] Stephen Zunes, The War on Yugoslavia, 10 Years Later. Foreign Policy in Focus: April 6, 2009: http://www.fpif.org/fpiftxt/6017
[23] PNAC, Rebuilding America’s Defenses. Project for the New American Century: September 2000, page 6: http://www.newamericancentury.org/publicationsreports.htm
[24] Ibid. Page 8
[25] Ibid. Page 9
[26] Ibid. Page 14
[27] Ibid. Page 51
[28] Margo Kingston, A think tank war: Why old Europe says no. The Sydney Morning Herald: March 7, 2003: http://www.smh.com.au/articles/2003/03/07/1046826528748.html
[29] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Pages 30-31
[30] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page xiv
[31] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 41
[32] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 40
[33] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 124
[34] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 148
[35] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 55
[36] Brzezinski, Zbigniew. The Grand Chessboard: American Primacy and its Geostrategic Imperatives. Basic Books, 1997: Page 198
[37] Jim Garamone, Joint Vision 2020 Emphasizes Full-spectrum Dominance. American Forces Press Service: June 2, 2000:
http://www.defenselink.mil/news/newsarticle.aspx?id=45289
[38] Ellen Wood, Empire of Capital. Verso, 2003: page 144
[39] Ellen Wood, Empire of Capital. Verso, 2003: page 157
[40] Ellen Wood, Empire of Capital. Verso, 2003: page 160
[41] Andrew G. Marshall, Origins of Afghan War. Geopolitical Monitor: September 14, 2008:
http://www.geopoliticalmonitor.com/content/backgrounders/2008-09-14/origins-of-the-afghan-war/
[42] George Monbiot, America's pipe dream. The Guardian: October 23, 2001:
http://www.guardian.co.uk/world/2001/oct/23/afghanistan.terrorism11
[43] Frank Viviano, Energy future rides on U.S. war. San Francisco Chronicle: September 26, 2001:
http://www.sfgate.com/cgi-bin/article.cgi?file=/chronicle/archive/2001/09/26/MN70983.DTL
[44] Dana Milbank and Justin Blum, Document Says Oil Chiefs Met With Cheney Task Force. Washington Post: November 16, 2005:
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2005/11/15/AR2005111501842_pf.html
[45] Judicial Watch, CHENEY ENERGY TASK FORCE DOCUMENTS FEATURE MAP OF IRAQI OILFIELDS. Commerce Department: July 17, 2003: http://www.judicialwatch.org/printer_iraqi-oilfield-pr.shtml
[46] TERRY MACALISTER, Criticism as Shell signs $4bn Iraq oil deal. Mail and Guardian: September 30, 2008: http://www.mg.co.za/article/2008-09-30-criticism-as-shell-signs-4bn-iraq-oil-deal
Al-Jazeera, BP group wins Iraq oil contract. Al Jazeera Online: June 30, 2009: http://english.aljazeera.net/news/middleeast/2009/06/200963093615637434.html

Andrew Gavin Marshall es Investigador Asociado al Centre for Research on Globalization (CRG). Actualmente está estudiando Economía Política e Historia en la Simon Fraser University.

 
 

martes, 7 de febrero de 2012

Informes de EEUU auguran una incursión turca y un ataque israelí a Siria



PRESS TV – GS NEWS

Fuentes informadas han descubierto un complot de EEUU que supone una incursión turca y un ataque israelí a gran escala para derrocar al gobierno del presidente sirio, Bashar al-Assad.

Las fuentes dijeron que los aspectos del plan, tales como rechazar las llamadas por parte de Damasco para una reunión de la Liga Árabe sobre la crisis en el país, el reconocimiento de la oposición siria como gobierno “legítimo” del país y otorgarles las oficinas en Turquía para trabajar en contra el gobierno de Siria, ya se han llevado a cabo.

Como parte del plan, las embajadas y consulados sirios serían atacadas en varios países y las oficinas diplomáticas que se utilicen como base para infligir fuertes golpes en el gobierno sirio.

Según las fuentes, las otras partes de la trama de EEUU, están en proceso o se espera que ocurra en un futuro cercano incluyen:
En primer lugar, el gobierno sirio será demonizado como un criminal de guerra y su caso será llevado a La Haya y los organismos internacionales de derechos humanos.

Washington, y entonces Turquía tendrá la tarea del envío de tropas a través de la frontera con Siria para incitar a la fricción interna y la guerra civil en el país armando a civiles sirios y la oposición contra el gobierno.

En el siguiente paso, Washington armará a combatientes wahabíes y a los miembros del Fatah al-Islam en Trípoli, apoyado por el ejército de Qatar y los combatientes libios, y ordenar a atacar aldeas sirias fronterizas.

Israel saltará a la palestra al expresar la disposición de llevar a cabo operaciones militares contra Siria. El Ministro de Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, ha anunciado recientemente que estaría visitando los EE.UU. la próxima semana. Tiene previsto reunirse con EE.UU. Con la Secretaria de Estado Hillary Clinton, los senadores de Estados Unidos y otros altos funcionarios.

Funcionarios cercanos a Lieberman fueron citados por las fuentes de Israel diciendo que le pedirá al gobierno de los EE.UU. aumentar la presión internacional contra Siria, instando a Washington para ir más allá de las sanciones en consonancia con los esfuerzos para derrocar al gobierno sirio.

Jordania, otro vecino de Siria, también anunciará su disposición para la intervención militar en Siria después de recibir la orden de EEUU de dar luz verde.

 Al-Qaeda estacionados cerca de la frontera entre Irak y Siria también comenzará a operar dentro de Siria después de recibir una orden de Estados Unidos y Qatar.

Los canales de la televisión por satelite de siria luego será retirado de Nilesat y Arabsat para evitar que de alguna forma el gobierno sirio transmita el lado de los acontecimientos.

Una condición necesaria para el éxito de la conspiración para derrocar al régimen sirio, según las fuentes bien informadas, será la deserción de las fuerzas armadas sirias y el principal factor en la conspiración será el asesinato del presidente sirio.

PRESS TV – GS NEWS

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