jueves, 25 de julio de 2013

Esclavo de Dios: una película por encargo para un Gladio argentino






                                                               FREDDY MARTÍNEZ 

Joel Novoa, director del film Esclavo de Dios, anda batiendo sus manos gracias a la polémica surgida en torno a la exhibición en Venezuela de su primera película de ficción, haciéndonos recordar aquella pieza llamada La inocencia de los musulmanes; (USA 2012), elaborada desde un laboratorio de espionaje para, entre otras razones, colaborar con la tesis asociada al choque de las civilizaciones.


A Novoa le ha servido la polémica para promocionar su bodrio fílmico y hacerse famoso. Pero en esto de compartir fama mediática y escenarios de conferencias, al botijas caraqueño le salió competidor: se trata del escritor uruguayo Fernando Butazzoni quien desde Montevideo -en una especie de Fuenteovejuna sionista- reclama ser el verdadero padre de la criatura: “soy el autor del guión, no Novoa”. Hablemos entonces de Butazzoni, guionista de una película que está sirviendo de pantalla para adornar una auténtica Operación Gladio en Argentina.

Fernando Butazzoni y el Gladio argentino

Si uno mira la hoja de vida de Fernando Butazzoni nos damos cuenta que el tío tiene un reputado currículo político, literario y periodístico: estuvo en Chile durante el gobierno de Salvador Allende. Fue combatiente en el Frente Sandinista de Liberación Nacional en los años setenta. Vivió en Cuba como exiliado en la dura época de las dictaduras militares del cono sur, comenzando desde entonces su fragua literaria como poeta, narrador y periodista: tiene un premio Casa Las Américas (La Habana 1979), tiene el Rubén Darío de Poesía otorgado en Nicaragua (1980) y fue finalista del premio Rómulo Gallegos de Narrativa (Caracas 2009) con la novela El profeta imperfecto, entre otras distinciones literarias.

   Tiene el tío además un particular interés en el tema de los servicios secretos y del terrorismo de Estado. En su blog butazzoni.com podemos encontrar un documento excepcional publicado por el “Centro de Estudio Miguel Enrique” de Chile titulado Los ejércitos secretos de la Otan,(1) (en original francés Les armées secrètes de l'Otan) escrito por Daniele Ganser: un dossier que revela la ultra-secreta Operación Gladio,(2), aquellas acciones encubiertas(3) de las bandas paramilitares creadas por la OTAN, operativas en toda la Europa occidental durante la Guerra Fría con el objetivo de producir atentados con muchas bajas civiles para luego atribuírselos a las guerrillas urbanas de izquierda en grupos como las desaparecidas Brigadas Rojas de Italia y el Ejercito Rojo de Alemania, entre otros.


El documento revela para y por qué las bandas paramilitares de la OTAN(4) llenaron de sangre parte de la historia reciente europea en una estrategia de acciones terroristas que casualmente son muy parecidas al caso de los ataques en Argentina con el atentado a la sede de la embajada de Israel en 1992 y con la voladura a la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina -AMIA- en 1994; acciones donde perdieron la vida unas 110 personas, en su mayoría ciudadanos argentinos y bolivianos.

Ahora, preguntando desde la distancia, cómo un tipo de conocida trayectoria literaria e informado sobre el accionar de ciertos grupos de cualquier factura terrorista, incluyendo las facciones paramilitares del sionismo que operan con la venia del Estado de Israel, se preste para escribir este bodrio cinematográfico, como si luego de 20 años, los hechos hubiesen quedados congelados en una imagen del invierno austral adherida a la inmediata declaración del funcionario sionista que desde Tel Aviv nos anuncia a los culpables de los atentados: “fueron terroristas sirios del Hezbolá libanés financiado por Irán”.

Un bodrio por encargo

Butazzoni se confiesa obsesionado en los temas del terrorismo en todas sus modalidades. Dice que le sirvió escribir Esclavo de Dios porque, desde el punto de vista moral y político, le interesan los métodos del terrorismo, el papel que tienen las organizaciones políticas, los servicios secretos y los Estados, “en esa terrible trama del terror”.

Coincidencialmente Novoa también se desvela por los mismos temas. En una entrevista para el diario El Universal (30-6-2013), el botijas caraqueño revela su obsesión por los atentados terroristas precisamente desde aquel 11 de septiembre del 2001. Confiesa que esa mañana debió viajar de Caracas a Miami para luego emprender el vuelo que lo llevaría a Nueva York. “Ese día me salvé porque tenía dengue y no pude viajar; desde ese día me he convertido en un obsesivo sobre el tema".


Tanto el guionista como el director se han escudado en el hecho de que han producido una película de ficción, creando una pieza exclusivamente para el disfrute del arte y que cualquier cuestionamiento sobre el film se trataría de un golpe a la libertad de expresión, no obstante, el guión está basado en un atentado real, ocurrido en la ciudad de Buenos Aires el 18 de julio de 1994 a la sede de una institución donde murieron 85 personas y el cual la justicia argentina no termina de resolver, pues luego de dos décadas de investigaciones, con algunos hechos conclusivos, de avances y retrocesos, de injerencias groseras al sistema judicial argentino por parte de grupos de presión de Estados Unidos e Israel, el caso está donde los verdaderos culpables quieren que esté: en un callejón sin salida.


Ahora, ¿en qué momento ambas obsesiones se conectaron para producir la versión latinoamericana de La inocencia de los musulmanes? Sencillo: la idea de una película sobre el repudiable atentado a la AMIA vino del botijas. La familia Novoa propone al guionista y aquí es donde entra el vegete arrepentido quien, a partir de la propuesta, inicia una nueva carrera literaria en temas sobre terrorismo. El bodrio por encargo debía producir un escándalo político (miraron para Venezuela); publicidad (tal como la tienen ahora) y mucho billete a futuro (una nominación al Oscar como mejor película extranjera para el próximo año).


Las manipulaciones de Butazzoni

Cuando Butazzoni se sienta a escribir el guión de la futura cinta estaba consciente que creaba una pieza para provocar, acusar, manipular y también para colaborar en la creación de matrices, pintando a los árabes (particularmente sirios, libaneses y palestinos) como unos incorregibles terroristas y a Venezuela en específico como centro del terrorismo islámico para atentar contra la comunidad judía en cualquier parte del mundo.

Una de las manipulaciones se demuestra cuando al terrorista le “llega su momento” y va al “encuentro con Dios”, exhibiendo una cinta verde a la altura de la frente con una inscripción en lengua árabe. Esta imagen nos remite a varios escenarios que apuntan directamente a los militantes de Hamas y a la resistencia palestina. Con esta escena de “ficción” Butazzoni acusa directamente a Hamas. El izquierdista arrepentido trasplanta a la opinión pública la versión sionista de que los atentados fueron realizados por suicidas y por un carro-bomba de espectaculares dimensiones. 



 Vale la pena mencionar el episodio de los militantes suicidas y del carro-bomba porque uno de los nudos gordianos de la justicia argentina está precisamente aquí; la parte acusadora o la versión sionista (la que señala la conexión siria-libanesa-iraní) no ha podido ofrecer, ni convencer con absoluta contundencia las pruebas de los supuestos suicidas y del supuesto carro-bomba. ¿Ahora, por qué el guionista trabajó con agudeza los detalles de los kamikazes y de la camioneta cargada de explosivos? Sería interesante leer al escritor en su respuesta.

 Una película antivenezolana

Sí, Butazzoni, este encargo fílmico es antivenezolano. Te basas en la especie creada por los jefes políticos de Tel Aviv y difundida en medios como Univisión, FOX NEWS, CNN y en periódicos del Estado terrorista de Israel, de que en Caracas hay células de Hezbolá y de Hamas. Esta película es también antiárabe a los que exhibes como cobardes, fanáticos, asesinos sin escrúpulos e inmorales terroristas.

Hay secuencias de un restaurante de faláfel y de shawarmas, de los muchos que existen en la ciudad de Caracas, donde se recibe a un terrorista libanés y en el que un grupo de militantes preparan para que produzca el atentado de Buenos Aires.

  Es una película ideológicamente sionista. Parece un discurso en clave cinematográfica del criminal ultraderechista Ariel Sharon. La cinta maneja el argumento expuesto por el Estado de Israel y por el lobby sionista de Nueva York de que los atentados fueron financiados por Irán, con equipos operativos sirios y libaneses (vale decir Hezbolá); argumentos difundidos por los medios corporativos señalando que los atentados fueron realizados desde carros-bombas y por kamikazes; aun cuando en la parte investigativa la justicia argentina nunca ha podido encontrar los restos de los suicidas ni las piezas desperdigadas de las auto-partes, destacando el hecho de que fue mucho después que debieron “fabricarlas” tras un pago de 400 mil dólares a un rufián que se prestó para declarar ante los tribunales que ese auto se lo había vendido al supuesto operador terrorista y también para comprometer en el caso a la propia policía argentina y sucesivamente a la supuesta conexión iraní.

Pero estos no son los únicos hechos en un abanico de situaciones donde hasta aparece el nombre de un banquero (Rubén Beraja), acusado de haber dado los 400 mil dólares del soborno con la confianza autorizada de la propia AMIA. Igualmente la justicia argentina acaba de lanzar el nombre fresco como implicado de Carlos Vladimiro Corach, de nacionalidad israelí-argentina y ministro del Interior durante el gobierno de Carlos Meném.

La película Esclavo de Dios fue en buena parte financiada con fondos de la República Bolivariana de Venezuela, su guionista podrá estar cansado de los revolucionarios de boina roja, pero no puede negar que en el estreno de su película los fondos públicos de la República venezolana también alcanzaron para el brindis en vino. Esperemos pues que Fernando Butazzoni algo nos diga sobre el espinoso tema del terrorismo desde su punto de vista moral y político.

Freddy Martínez

Glosario y referencias tomadas del wikipedia y de la red voltaire

(1).- Los ejércitos secretos de la Otan: Este libro relata la historia de los ejércitos secretos anticomunistas de la OTAN creados por la CIA y el MI6 después de la II Guerra Mundial en todos los países de Europa Occidental y que algunos de ellos acabaron trágicamente unidos con el terrorismo de extrema derecha. Daniele Ganser, su autor, es investigador en el Centro de Estudios para la Seguridad (CSS) en el Instituto Federal de Tecnología de Zurich.
(2) Operación Gladio (o más comúnmente Gladio) fue una red clandestina secreta anticomunista que operó en Italia durante la Guerra Fría. Según el autor suizo Daniele Ganser, estuvo involucrada en actos terroristas durante los denominados "años de plomo" italianos de la década de 1970, en medio de la llamada "estrategia de tensión". Ésta última habría estado concebida para facilitar la llegada de un supuesto eventual régimen autoritario derechista para hacer frente a un eventual gobierno del entonces poderoso Partido Comunista Italiano. El nombre de Gladio ha sido generalmente aplicado respecto a una serie de organizaciones paramilitares de diversos países, aunque lo más común es su utilización para referirse exclusivamente a los paramilitares italianos. Fue descubierta y expuesta el 24 de octubre de 1990 -ya sobre el fin de la Guerra Fría- por Giulio Andreotti, entonces Presidente del Consejo de Ministros de Italia; tanto este país como Bélgica, Suiza y Turquía desarrollaron investigaciones parlamentarias. La trama expuesta fue condenada por el Parlamento Europeo en resolución del 22 de noviembre de 1990. Nadie resultó condenado por estos hechos, no se siguieron las investigaciones y se desconoce su situación actual. Sus actividades consistían básicamente en atentados y montajes contra todos aquellos grupos ideológicos (marxistas, anarquistas, nacionalistas, etc.) que podían tener apoyo social, y romper la hegemonía de los partidos políticos y grupos de poder tradicionalmente hegemónicos de los distintos países que no pertenecían al Pacto de Varsovia, la alianza militar conformada por los países socialistas del antiguo Bloque del Este.
(3).- Operación encubierta es «una operación planeada y ejecutada para ocultar la identidad de su autor, tratando de obviar las consecuencias legales de ella. Una operación encubierta se diferencia de una operación clandestina en el énfasis para ocultar al hecho en vez de ocultar la operación per se». Básicamente, una operación encubierta es aquella que irá a ser conocida por el mundo o por el enemigo, pero la responsabilidad no será rastreada ni menos probada. (Fuente: The U.S. Department of Defense Dictionary of Military and Associated Terms — Joint Publication JP1-02).
(4).- Bandas paramilitares de la OTAN: Al otro extremo del tablero político de la Guerra Fría, en contraposición a los grupos de extrema izquierda, la extrema derecha también recurrió a la violencia. En Italia, su red incluía a los soldados clandestinos del Gladio, los servicios secretos militares y organizaciones fascistas como Ordine Nuovo. Al contrario del que practicaba la izquierda, el objetivo del terrorismo de derecha era sembrar el terror en todas las capas de la sociedad mediante atentados dirigidos contra grandes multitudes y destinados a provocar la mayor cantidad posible de muertos para acusar posteriormente a los comunistas.

El juez Casson logró determinar que el drama de Peteano formaba parte de ese esquema y entraba en el marco de una serie de crímenes que había comenzado en 1969. Durante aquel año, cuatro bombas habían estallado poco antes de la navidad en varios lugares públicos de Roma y Milán. El saldo había sido de 16 muertos y 80 heridos, en su mayoría campesinos que iban a depositar en el Banco Agrícola de la Piazza Fontana de Milán lo que habían recaudado en el día a través de sus ventas en el mercado. Conforme a una estrategia maquiavélica, la responsabilidad de aquella masacre fue atribuida a los comunistas y a la extrema izquierda; se escamotearon las pistas y se realizó inmediatamente una ola de arrestos.

martes, 25 de septiembre de 2012

La blasfemia como táctica

Thierry Meyssan




La difusión a través de Internet de varios fragmentos del film La inocencia de los musulmanes ha suscitado manifestaciones de cólera. Una de ellas desembocó, en Bengazi, en un grave incidente en el que resultaron muertos el embajador de Estados Unidos en Libia y varios miembros de su escolta.

A primera vista, todo el asunto parece ser parte de una larga lista de sucesos similares, que va desde la publicación de los «Versos satánicos» de Salman Rushdie hasta las quemas del Corán organizadas por el pastor Terry Jones. Este nuevo ataque contra la religión musulmana se distingue, sin embargo, de los anteriores por el hecho que el film en cuestión no está destinado al público occidental sino que fue concebido únicamente como un instrumento de provocación hacia los musulmanes.

En el plano político, este caso puede analizarse desde dos ángulos. Podemos verlo, desde el punto de vista táctico, como una manipulación antiestadounidense o, en el plano estratégico, como un ataque sicológico antimusulmán.

El film ha sido presentado como producido por un grupo sionista conformado por varios judíos con doble nacionalidad israelo-estadounidense y un copto egipcio. Realizado hace varios meses, fue utilizado en este preciso momento para provocar una serie de motines dirigidos contra Estados Unidos. Agentes israelíes desplegados en varias grandes ciudades se encargaron de orientar la cólera de las multitudes contra objetivos estadounidenses o coptos (en ningún caso israelíes). Como era de esperar, el máximo efecto se obtuvo en Bengazi.



Es bien conocido que en Bengazi existen numerosos grupos particularmente reaccionarios y racistas. Basta con recordar el ataque de grupos de salafistas contra el consulado de Dinamarca, cuando se registró el caso de las caricaturas de Mahoma. En aquel momento, y en aplicación de la Convención de Ginebra, el gobierno libio de Muammar el-Khadafi se vio obligado a utilizar el ejército para garantizar la protección de aquella sede diplomática, lo cual dejó un importante número de víctimas. Posteriormente, los países occidentales que querían derrocar el régimen libio financiaron publicaciones salafistas que acusaron al coronel Khadafi de haber protegido el consulado de Dinamarca porque él mismo había ordenado la publicación de las caricaturas.

El 15 de febrero de 2011, los salafistas organizaron en Bengazi una manifestación para conmemorar el aniversario de la represión de la protesta frente al consulado de Dinamarca. Y fue precisamente durante esa conmemoración que se produjo el tiroteo que marcó el comienzo de la insurrección contra Khadafi en la región de Cirenaica. La policía libia arrestó en aquel momento a tres miembros de las fuerzas especiales de Italia que confesaron haber disparado simultáneamente, desde techos adyacentes, sobre manifestantes y policías para sembrar así la confusión. Aquellos tres miembros de las fuerzas especiales italianas estuvieron en prisión durante toda la guerra de la OTAN contra Libia. Al ser liberados, durante la toma de la capital libia por los «rebeldes» de la OTAN, los tres agentes italianos fueron exfiltrados hacia la isla de Malta a bordo de un pequeño barco pesquero, donde yo mismo coincidí con ellos.

Esta vez, el 11 de septiembre de 2012, la nueva manipulación de la multitud en Bengazi tuvo como objetivo específico asesinar al embajador de Estados Unidos en Libia, lo cual constituye un acto de guerra sin precedente desde que la marina de guerra israelí cañoneó el USS Liberty, en 1967 [1]. Se trata, por demás, del primer asesinato, desde 1979, de un embajador de Estados Unidos en funciones. La gravedad del incidente se ve acentuada por el hecho que, en un país cuyo gobierno no pasa de ser una mera ficción política, el embajador estadounidense, lejos de ser un diplomático más, es en realidad una especie de gobernador, un jefe de Estado de facto.



En estas últimas semanas, con una serie de declaraciones en las que reafirmaban su decisión de interrumpir el ciclo de guerras (Afganistán, Irak, Libia, Siria) iniciado a raíz de los hechos del 11 de septiembre de 2001, los principales responsables militares estadounidenses entraron abiertamente en conflicto con el gobierno israelí. Pero los acuerdos oficiosos de 2001 entre Washington y Tel Aviv incluyen aún varias guerras más (Sudán, Somalia, Irán). El primer disparo de advertencia se materializó semanas atrás, bajo la forma de ataque contra el avión del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas estadounidenses, el general Dempsey. El segundo, como ya puede verse, ha sido mucho más brutal.

Si, por otro lado, analizamos el asunto en términos de sicología social, veremos que presenta el aspecto de un ataque frontal contra las creencias de los musulmanes. Y no muy distinto del episodio de las Pussy Riot violando la libertad de culto en la mismísima catedral ortodoxa del Cristo Salvador y sus anteriores performances de pornografía conceptual. Se trata, en definitiva, de operaciones contra los elementos más sagrados de las sociedades que oponen resistencia al proyecto de dominación global.

En las sociedades democráticas y multiculturales, lo sagrado se expresa únicamente en la esfera privada. Pero un nuevo espacio sagrado de carácter colectivo está hoy en plena formación. Los Estados de Europa Occidental se han dotado de leyes sobre la memoria que transforman un hecho histórico –la destrucción de los judíos por parte de los nazis– en un hecho religioso: la «Shoah», según la terminología judía, o el «Holocausto», según el vocabulario evangélico. Aquel crimen se eleva entonces a la categoría de acontecimiento único, en detrimento de todas las demás víctimas del nazismo. Oponerse a ese dogma, o sea a la interpretación teológica de ese hecho histórico, se castiga hoy con sanciones de carácter penal, como antes sucedía con la blasfemia.

De esa misma manera, en 2001, Estados Unidos, los países miembros de la Unión Europea y muchos de sus aliados impusieron por decreto a sus pueblos un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre. Aquella iniciativa se acompañó de una interpretación ideológica de las causas de los atentados. Tanto en el caso del Holocausto como en el de los atentados del 11 de septiembre, el hecho de ser asesinado por ser judío o por ser estadounidense otorga a las víctimas un estatus especial ante el cual debería inclinarse el resto de la humanidad.

En ocasión de los Juegos Olímpicos de Londres, las delegaciones de Israel y de Estados Unidos trataron de extender aún más ese espacio sagrado imponiendo un minuto de silencio durante la ceremonia de apertura de los Juegos, el acontecimiento televisivo de mayor audiencia a nivel mundial. Se trataba, supuestamente, de un gesto de homenaje a los rehenes muertos durante los Juegos Olímpicos de Múnich. La proposición fue rechazada y el Comité Olímpico Internacional se limitó a organizar una discreta ceremonia solemne, fuera de la ceremonia de apertura. En todo caso, el verdadero objetivo es crear una liturgia colectiva tendiente a legitimar el imperio global.

En ese contexto, el film La inocencia de los musulmanes constituye a la vez un medio de presión para recordar a Washington –tentado hoy de alejarse del proyecto sionista de dominación– que no debe apartarse del camino trazado y una herramienta para garantizar la continuación de ese proyecto pisoteando las creencias de los que oponen resistencia.

viernes, 1 de junio de 2012

El avance imperial y nuestra intelectualidad idiota



Oscar Camero

  Expertos en desestabilizar para gobernar, los maquiavélicos EEUU, con un 101% de seguridad, están detrás de la matanza en Hula, Siria. No hay que ser idiota, por favor, para creerles alguno de sus cuentos de carmelitas descalzas (como se ridiculiza en Venezuela a los diablos disfrazados de santos) a la hora de ofenderse por los crímenes por ellos mismos cometidos. Hay que ser cretinos. ¿Hasta cuándo?

Idiota se fue cuando lo de Irak y sus armas de destrucción masiva; ¿o debemos dejar ese equívoco al aire y atribuírselo a una “buena voluntad”, inocente en sí? Los EEUU y sus aliados (la OTAN), contra la prohibición de la ONU, entraron en el país y lo arrasaron, generando más de un millón de iraquíes muertos.

También se fue estúpido cuando lo de Yugoeslavia, en 1999, cuando un comando serbio fusiló a media centena de albaneses, disparando a su vez la tal matanza efluvios “humanísticos” y “bienhechores” de la potencia policial del mundo. La OTAN (siglas que sirven para evadir la alusión directa a los EEUU), apenas la masacre fue condenada en el Consejo de Seguridad de la ONU (voto incluido de Rusia), sintió correr de maravilla el anillo de la conveniencia en su dedo y procedió a bombardear a Serbia, por encima de la Carta de la ONU (¡no faltaba más!).

Dejémonos de tapujos y aceptemos la cosa como es, blancos y negros, verdes y rojos, terrícolas o extraños, ideología a un lado. No tiene sentido obliterar nuestros sentidos en nombre de mantener a nuestras causas o ídolos en un estado impoluto, con ese propósito tonto de ser mejor que el contrario, que nuestro vecino o contacto en el Facebook, capitalista o comunista él.

Dejémonos de declararnos idiotas históricos y reconozcamos que, simplemente, somos unos seres impotentes ante el accionar de los plutócratas que dominan el mundo. Unos tira-pedos lectores que no podemos hacer gran cosa sino condenar o aprobar en nuestros humildes rincones, pero honestos al fin, reales para nosotros mismos, cosa que, al menos, es un poco más valiosa que el idiotismo. No de otro modo (colocando gérmenes y semillas) se puede empezar a marcar caminos alejados de este circo informático manipulador de conciencias.

¿Por qué demonios, si eres de la derecha política, dirás que los autores de la masacre no fueron los EEUU partiendo de la base de que ellos no están ahora mismo dentro de Siria? Hasta en el planeta Marte se sabe que ellos están metiendo su cuchara de la desestabilización en Siria a través de grupos ajenos a su sociedad, como siempre han hecho en todos lados. ¡Por favor, amiguito, ¿seguiremos?! Lo han hecho aquí, allá, encima, debajo, en el centro. Es historia, mi idiota querido, hábito invasor del país de los McDonald’s. Se sabe que la causa gubernamental de Siria en nada comulga con la izquierda, doctrinariamente hablando, pero también se sabe de otra idiotez que consiste en tildar de comunista a todo lo que sea adversado por los EEUU, anclados con muchas de sus mentes en los pantanos anacrónicos de la Guerra Fría.

¿Y si eres de izquierda, caramba, por que diantres alegrarse de tener razón a fuerza de que la derecha política sea una mierda atravesada con un palo?

¡No joda, vale, estamos podridos todos! Si nos ponemos a ver, derechos o izquierdistas, a la final hemos dejado a los pobres muertos a un lado, minimizándolos ante nuestras portentosas vanidades, perdidos en nuestras disquisiciones e intelectualidad, un poco más mierdas que los mismos asesinos. Aquellos cometen los crímenes y a nosotros no nos importa, como si así no fuéramos una suerte de genocidas virtuales que, más allá de ignorar la sangre derramada, construimos argumentaciones para banalizarnos o sacralizarnos.

Fueron los gringos y punto los autores de la masacre. Se metieron allá como se meten en tanto lados, sincronizando sus acciones violentas con otros aconteceres de presunto cariz pacífico con el propósito de incrementar los contrastes satánicos en el país asediado. ¿Algo lógico, no? Poco antes de la llegada del enviado de paz de la ONU, Kofi Annan (otro mojoncito que se presta para las jugarretas teatrales de la OTAN), decidieron explotar Hula y matar a sus ciudadanos. Tan cruda fue la matanza que la OTAN logró sus propósitos: hacer que los lugareños digan por ella que Annan puede irse “al diablo” con su paz y conversaciones, y dar a entender que la solución está únicamente en una intervención armada.

No estuve allá para ver y acusar como lo hago, pero, a fin de cuentas, ¿lo estuviste tú para negarlo? La historia ha sentado que los EEUU y su OTAN (sus países europeos lacayos) son culpables hasta que se demuestre lo contrario. Hasta paradigmáticamente se les considera los asoladores del mundo, los asesinos, explotadores, piratas, proxenetas, genes malditos de la guerra y opresión en nombre de un fementido lenguaje que habla de progreso. El corto de Bolívar se quedó pendejo cuando dijo “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad"

No tengo más pruebas que eso, que la historia; y mi visor ojo es mi conciencia, mi mente, para nada la intuición, que es mucho ejercicio a invocar para tan banal operación de cálculo.

Nadie ignora, como tampoco lo hacen los marcianos, que la piedra en el zapato de los EEUU y su cofradía de ladrones europeos (Inglaterra, Francia, Alemania, España, etc.) para posesionarse de las riquezas petroleras e hídricas del Medio Oriente es Irán; ni que para llegar a ese país es necesario aislarlo, separarlo de su principal aliado en la región, Siria. Es por ello el cuento, fácil de entender, reventando la cuerda por lo más delgado, tal como apuntan los acontecimientos. Siria se les antoja un hilo.

Dentro de los planes hegemónicos mundiales de los EEUU está la posesión geoestratégica del Medio Oriente, idea concebida en su seno militar desde los años sesenta del siglo XX. Tales son lo tiros y cañones que suenan. Tales son las pruebas que condenan, como si dijéramos con los juristas “a confesión de partes relevo de pruebas”. Finalicemos oyendo al ex Consejero de Seguridad Nacional, Brezinski, hará unos veinte años: “la primacía global de EEUU depende directamente de la duración y eficacia de su preponderancia en el continente euroasiático”. Una baratija de superficie que apunta a un estructural contenido.

Si tú ni yo vimos nada y parecemos descalificados para acusar, como manda un recto proceder científico por allí, continuemos entonces con nuestras felices vidas de idiotas, ignorando el cosmos, peleándonos oligofrénicamente entre nosotros mismos, moteándonos de capitalistas o comunistas, padeciendo de irrealidad, mientras los plutócratas del mundo avanzan hacia sus propósitos hegemónicos, tomando tierras y riquezas, confinándonos a pequeñas parcelas de la imaginación que nosotros llamamos “libertad”, en realidad migajas de la cultura, obra de la desinformación, juguetes del entretenimiento, etiquetas comerciales, concha perecedera en un basurero.

miércoles, 11 de abril de 2012

La Tercera Guerra Mundial III




Andrew Gavin Marshall


En las partes 1 y 2 de esta serie, he analizado la estrategia geopolítica de Estados Unidos y la OTAN desde la caída de la Unión Soviética, en la expansión del imperio estadounidense y prevenir el surgimiento de nuevas potencias, conteniendo a Rusia y China. En esta parte se examinarán las implicaciones de esta estrategia en los últimos años a raíz de la aparición de una nueva Guerra Fría, así como analizando la guerra en Georgia, los intentos y los métodos de cambio de régimen en Irán, el golpe de Estado en Honduras, la expansión del teatro de guerra Afgano-Pakistaní, y la proliferación de conflictos en África Central. Estos procesos de la nueva Guerra Fría y de grandes guerras y conflictos regionales llevan al mundo más cerca de una Nueva Guerra Mundial. La paz sólo será posible si se desmantelan las herramientas y los motores de los imperios.

Europa Oriental: Vanguardia de la Nueva Guerra Fría

 En 2002, el Guardian informó que: "El poderío militar de Estados Unidos en las ex repúblicas soviéticas de Asia Central aumenta los temores de Moscú de que Washington está aprovechando la guerra de Afganistán para establecer un punto permanente de apoyo armado en la región". Además, "La construcción rápida de bases militares estadounidenses probablemente también toque las campanas de alarma en Pekín." [1]

En 2004, se informó de que la estrategia de Estados Unidos "es posicionar fuerzas estadounidenses a lo largo de un "arco de inestabilidad" que atraviesa el Caribe, África, Oriente Medio, el Cáucaso, Asia Central y Asia Meridional. Es en estas partes del mundo - por lo general pobres, insulares e inestables - que los planificadores militares consideran las principales amenazas futuras a los intereses de Estados Unidos." [2]

En 2005, se informó que se estaban realizando conversaciones entre Estados Unidos y Polonia desde 2002, junto con varios otros países, "respecto a la posibilidad de establecer una base europea para interceptar misiles de largo alcance". También se informó de que, "dicha base no habría sido concebible antes de que Polonia se uniera a la OTAN en 1999." [3]



En noviembre de 2007 se informó que "Rusia amenazó ayer con colocar misiles nucleares de corto alcances en un segundo emplazamiento en la frontera de la Unión Europea, si Estados Unidos se niega a abandonar sus planes de construir un escudo antimisiles." Un experimentado "general del ejército ruso señaló que misiles Iskander podrían ser desplegados en Bielorrusia si las propuestas de Estados Unidos para localizar 10 misiles interceptores y un radar en Polonia y la República Checa continúan adelante." Putin "también amenazó con redirigir el arsenal nuclear de Rusia hacia objetivos dentro de Europa." Sin embargo, "Washington afirma que el escudo no está dirigido contra Rusia sino a países como Irán al que acusa de querer desarrollar armas nucleares, que podrían algún día golpear a Occidente." [4]

Esa es una afirmación evidentemente absurda, puesto que en mayo de 2009, científicos rusos y estadounidenses publicaron un informe señalando "que le llevaría a Irán al menos otros seis a ocho años el producir un misil con alcance suficiente para alcanzar el sur de Europa y que sólo la asistencia extranjera ilícita o un esfuerzo de una década, concertado y altamente visible, podrían conseguir los avances necesarios para obtener un misil nuclear que amenace a los Estados Unidos."[5] Incluso en diciembre de 2007, el Estimado de Inteligencia Nacional (NIE) elaborado por las 16 agencias de inteligencia de Estados Unidos informó que, "Irán detuvo su programa de armas nucleares en 2003 y que mantiene el programa congelado." [6]

Rusia está preocupada no solo por los misiles interceptores en Polonia, que, asegura, están dirigidos a Rusia, sino también por "un avanzado radar de seguimiento de misiles que el Pentágono quiere colocar en la República Checa." [7] Además, en 2007, el Guardian informó que "Rusia está preparando su propia respuesta militar a los controversiales planes de los Estados Unidos de construir un nuevo sistema de defensa antimisiles en Europa oriental, según funcionarios del Kremlin, en una medida que podría incrementar los temores de una carrera armamentista al estilo de la Guerra Fría". Un portavoz del Kremlin dijo que las defensas de misiles en Polonia y el sistema de radar checo, "nos tienen muy preocupados y decepcionados. Nunca fuimos informados de antemano sobre estos planes. Esto trae enormes cambios para el equilibrio estratégico en Europa, y para la estabilidad estratégica del mundo." [8]

En mayo de 2008, se informó que, "el Presidente Ruso Dimitri Medvedev de Rusia y el Presidente Chino Hu Jintao se reunieron... para llegar a un acuerdo de cooperación nuclear y juntos condenar las propuestas estadounidenses de escudo antimisiles en Europa. Ambos países consideran al plan un revés para la confianza internacional que podría alterar el equilibrio de poder." [9]

En julio de 2008, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dijo que "se verá obligado a dar una respuesta militar si el acuerdo de defensa antimisiles entre Estados Unidos y la República Checa es ratificado," y que "nos veremos obligados a no reaccionar con métodos diplomáticos, sino métodos técnico-militares." [10] En agosto de 2008, Estados Unidos y Polonia llegaron a un acuerdo "para colocar una base estadounidense de defensa antimisiles en territorio polaco." Rusia respondió "diciendo que la medida podría empeorar las relaciones con los Estados Unidos". [11] Rusia dijo además que "Estados Unidos ha demostrado que Rusia era el verdadero objetivo del escudo de defensa, mientras la tensión entre las dos potencias continuó creciendo durante el conflicto en Georgia." El Jefe Adjunto del Estado Mayor General de Rusia, "advirtió que Polonia se convirtió por si misma en un objetivo para los militares de Rusia."[12]

Se informó además que "el general Anatoly Nogovitsyn señaló que todos los activos nuevos de Estados Unidos en Europa podrían verse sometidos a un ataque nuclear de Rusia con sus fuerzas dirigidas "a los aliados de los países que tienen armas nucleares", y que, "Estos objetivos serán destruidos como primera prioridad." [13]

En abril de 2009, Obama dijo: "que el sistema de defensa antimisiles Estados Unidos en República Checa y Polonia seguirá adelante." [14] En mayo de 2009, Rusia dijo que "podía desplegar sus misiles Iskander más cerca a Polonia, si los planes estadounidenses de instalar misiles Patriot seguían adelante." [15] En julio de 2009, el presidente ruso, Medvedev, dijo que "Rusia todavía mantendrá desplegados misiles cerca de Polonia si Estados Unidos sigue adelante con el escudo antimisiles en Europa Oriental. "[16]

Irán y la Alianza China-Rusia
 
El Régimen Bush utilizó una retórica hostil contra Irán, amenazando con la posibilidad de guerra contra ese país. Sin embargo, Irán no sería en modo alguno similar a la aventura militar en Irak. Una guerra contra Irán empujará a China y Rusia a una guerra con Occidente. Las inversiones de China y de Rusia con Irán, tanto en términos de cooperación militar, así como de proliferación nuclear y vínculos energéticos, han llevado los intereses de Irán junto a los de China y Rusia.


En 2007, Rusia y China advirtieron contra cualquier ataque a Irán por parte de Occidente. [17] A partir de 2004, China se convirtió en el principal mercado para las exportaciones de petróleo de Irán, e Irán es el tercer mayor proveedor de petróleo de China, después de Angola y Arabia Saudita. China e Irán firmaron un acuerdo de gas en el 2008 por valor de 100 billones de dólares. Además, "Beijing está ayudando a Irán a construir represas, astilleros y otros muchos proyectos. Más de 100 empresas estatales chinas están operando en Irán para desarrollar puertos y aeropuertos en las principales ciudades iraníes, proyectos de desarrollo minero e infraestructuras de petróleo y gas." Además, "China, Irán y Rusia mantienen idénticas posturas de política exterior en relación con Taiwán y Chechenia"[18], lo que sólo refuerza aún más su alianza.

En agosto de 2008, un alto funcionario de defensa de Irán advirtió que cualquier ataque contra Irán podría desencadenar una guerra mundial. [19] En febrero de 2009, Irán y Rusia, anunciaron que "Irán y Rusia impulsarían la cooperación militar." [20] Rusia también ha estado vendiendo armas y sistemas avanzados de armas a Irán y Venezuela. [21] En 2008, la OPEP advirtió contra un ataque a Irán, señalando que "los precios del petróleo presentarían un aumento "ilimitado" en caso de un conflicto militar que involucre Irán, porque los miembros del grupo serían incapaces de compensar la producción perdida." [22]

En 2001, se creó la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) como una organización de protección mutua entre los pueblos de China, Kazajstán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán. Su enfoque principal foco son las materias de seguridad en Asia Central, tales como "el terrorismo, el separatismo y el extremismo." Naciones en calidad de observadoras en la OCS son la India, Mongolia, Pakistán e Irán. La OCS también hace hincapié en los vínculos económicos entre las naciones, y sirve como un contrapeso a la hegemonía norteamericana en Asia Central [23].

En octubre de 2007, la OCS, encabezada por China, firmó un acuerdo con el Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), encabezado por Rusia, en un esfuerzo por reforzar y fortalecer los vínculos en la defensa y la seguridad entre las dos grandes naciones [24]. La OTSC se formó en 2002 entre Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán, Rusia y Tayikistán. En 2007, se sugirió que Irán podía unirse a la OTSC. [25] En abril de 2009, se informó que el Tratado de Seguridad Colectiva estaba reforzando su cooperación con Irán, actuando de contrapeso frente a la OTAN. [26] En febrero de 2009, después de una cumbre, la OTSC había "generado un acuerdo para crear una fuerza conjunta de respuesta rápida destinada a responder a la "más amplia gama de amenazas y desafíos"." [27] La fuerza de reacción rápida "contará con grandes unidades militares procedentes de cinco países - Kazajstán, Kirguistán, Rusia, Uzbekistán y Tayikistán ", y es vista como una fuerza rival para la OTAN [28].

En abril de 2009, Rusia y China, "anunciaron planes para un programa de intensificación de la cooperación militar, como parte de una ‘asociación estratégica’ emergente", y que "Se desarrollaron un total de 25 maniobras conjuntas este año en una demostración del fortalecimiento de los vínculos entre Moscú y Pekín." Además, "Rusia y China realizaron los primeros ejercicios de guerra conjuntos en 2005 después de resolver conflictos fronterizos pendientes entre ellos. Sin embargo, Moscú ve a Beijing como un mercado lucrativo para las exportaciones de armas y ha vendido miles de millones de dólares en armas a China desde que el colapso de la Unión Soviética terminó con su rivalidad comunista." Importante a señalar es que, "Los dos estados tienen gran interés en mantener a raya a los Estados Unidos y a Europa de Asia Central, mientras se intensifica la competencia por el acceso al petróleo y las enormes reservas de gas de la región." [29]

En junio de 2009, "China y Rusia firmaron una serie de nuevos acuerdos para ampliar su colaboración en comercio, inversión y minería, que incluidos en el marco de un préstamo de 700 billones dólares entre el Export-Import Bank de China y el Banco Ruso de Comercio Exterior." De gran importancia, "memorandos sobre cooperación bilateral de gas y carbón puedan generar vínculos energéticos entre los dos países para alcanzar todos los sectores principales, desde carbón, petróleo, electricidad y gas a la energía nuclear." Los líderes de ambas naciones señalaron que "esperan que los dos países también incrementen sus proyectos conjuntos en materia de ciencia y tecnología, agricultura, telecomunicaciones y comercio transfronterizo." [30]

En abril de 2009, China y Rusia firmaron un importante acuerdo de oleoducto para abastecer a China con el petróleo de Rusia. [31] En julio de 2009, China y Rusia se desarrollaron ejercicios de guerra con las fuerzas terrestres y aéreas durante una semana", diseñados para contrarrestar una amenaza hipotética de extremistas islámicos o separatistas étnicos que ambos países ven tremendamente reales." En particular, "ambos son impulsados por una creciente sensación de urgencia derivada de lo que ven como una imagen del deterioro de la seguridad en Afganistán y Pakistán." [32]

La Guerra de Georgia: Esparciendo Conflicto en el Cáucaso

Después de la desintegración de la Unión Soviética en 1991, la provincia septentrional georgiana de Osetia del Sur declaró su independencia, pero no fue reconocida internacionalmente. Osetia del Sur, así como la otra gran provincia autónoma de Georgia, Abjasia, ha sido tradicionalmente aliada de Rusia. Han habido desde hace mucho tiempo tensiones entre Osetia del Sur y Georgia, con un frágil alto al fuego.



El 1 de agosto de 2008, seis personas murieron en Osetia del Sur cuando estalló la lucha entre las fuerzas georgianas y de Osetia del Sur. Ambas partes se acusaron mutuamente de abrir fuego en primero; con las fuerzas de paz de Rusia culpando Georgia y los georgianos culpando a las fuerzas de paz de Rusia [33].

El 5 de agosto, Rusia anunció que iba a "defender a sus ciudadanos que viven en la zona de conflicto" si el conflicto fuese a irrumpir en Georgia, Osetia del Sur y el Presidente dijo que Georgia estaba "tratando de provocar una guerra a gran escala." Además, el sur los niños de Osetia estaban siendo evacuados de la zona de conflicto, un acto que fue "condenado" por parte de Georgia, diciendo que los separatistas estaban "utilizando sus jóvenes como propaganda política." [34]

El 7 de agosto, se anunció un alto el fuego entre Georgia y Osetia del Sur, con Rusia en calidad de mediador entre los dos. En la noche del 7 de agosto, cinco horas después del alto el fuego declarado, el presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili comenzó una operación militar contra la ciudad capital de Osetia del Sur, Tskhinvali. [35] El ataque de Georgia apuntó a los hospitales, la universidad y dejó a la ciudad sin alimentos, agua, electricidad y gas [36].

Las fuerzas georgianas cercaron la ciudad y sus tropas y los tanques continuaron el ataque a los objetivos civiles. El 8 de agosto, Rusia llamó a poner fin a la ofensiva militar. Según reportó que 2.000 civiles fueron asesinados por esta región de Osetia del Sur, por lo que Rusia envió tropas a la zona. El primer ministro ruso Putin se calificó las acciones de Georgia como "genocidio" y Rusia también bombardeó una ciudad de Georgia. Inmediatamente, Estados Unidos instó a "poner fin a los bombardeos rusos." El Presidente de Georgia la calificó como una "brutal invasión rusa sin provocación". Gran parte de Tsjinvali quedó en ruinas después de la ofensiva de Georgia, dejando 34.000 refugiados de Osetia del Sur en Rusia. [37]

Georgia, que temía 2.000 desplegados en Irak, anunció el 9 de agosto que sería traería 1.000 soldados de Irak para ser desplegados en Osetia del Sur, con Estados Unidos proporcionando el transporte para las tropas georgianas que regresaran. [38] Sin embargo, el avance ruso empujó atrás a las tropas georgianas, volviendo a capturar la ciudad y dañando gran parte de la infraestructura militar de Georgia. Las tropas rusas también entraron en la provincia separatista de Abjasia e incluso ocuparon la ciudad georgiana de Gori.

El 12 de agosto, los rusos, anunciaron el fin de sus operaciones militares en Georgia y el 13 de agosto, el último remanente de tropas georgianas se retiró de Osetia del Sur.



Sin embargo, hay mucho más en esta historia que simplemente un conflicto entre una nación pequeña de Asia Central y Rusia. Es importante recordar el papel desempeñado por las ONGs estadounidenses para colocar en el poder al presidente de Georgia, Mijail Saakashvili a través de la Revolución de las Rosas en 2003 [Ver:
Revoluciones de Color y los Orígenes de la Tercera Guerra Mundial]. Entonces, Estados Unidos desarrolló vínculos más estrechos con Georgia. Incluso antes de la Revolución de las Rosas, en 2002, los asesores militares de Estados Unidos viajaron a Georgia en un esfuerzo por abrir un "nuevo frente" en la guerra contra el terrorismo, con los estadounidenses allí para "entrenar al ejército de Georgia en formas de contrarrestar la actividad militante." [39] También en 2002, cientos de Boinas Verdes y 200 Fuerzas Especiales de Estados Unidos llegaron a Georgia para entrenar a las fuerzas georgianas "en la lucha contra el terrorismo y operaciones de contrainsurgencia."[40] Rusia advirtió contra la participación de Estados Unidos en Georgia, señalando que podría "complicar" la situación [41].

Tropas de Estados Unidos y Georgia, incluso llevaron a cabo juegos de guerra y ejercicios militares en conjunto. En julio de 2008, se informó que 1.000 soldados estadounidenses en Georgia comenzaron un ejercicio de entrenamiento militar con las tropas de Georgia llamado "Inmediate Response 2008." El mismo informe dice que "Georgia y el Pentágono [cooperaron] estrechamente." El ejercicio de entrenamiento acrecentó las crecientes tensiones entre Rusia y Georgia, mientras que Estados Unidos apoyaba al mismo tiempo la oferta de Georgia de convertirse en un miembro de la OTAN [42].

Además, 1.200 soldados estadounidenses y 800 georgianos fueron a entrenar durante tres semanas en una base militar cerca de la capital georgiana de Tbilisi. [43] El ejercicio se estaba ejecutando en cooperación con la OTAN y fue precedido por una visita a Georgia de la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, donde se reunió con el Presidente y afirmó que, "el futuro de Georgia está en la OTAN." [44]

Sin embargo, estos ejercicios y el aumento de la cooperación militar entre los Estados Unidos y Georgia no pasó desapercibido para Rusia, que comenzó al mismo tiempo maniobras militares al otro lado de las montañas del Cáucaso, con la participación de hasta 8.000 soldados rusos. [45] Claramente, la misma Rusia era consciente de la posibilidad de un conflicto militar en la región.

Cuando el conflicto con Rusia comenzó, instructores militares estadounidenses se encontraban en Georgia, [46] y el enviado de Rusia ante la OTAN, también acusó a la OTAN de alentar a Georgia a tomar la ofensiva contra Osetia del Sur [47].

Estados Unidos no fue la única nación occidental que ayudó a Georgia; como miembro no oficial de la OTAN, Israel también jugó un papel en armar a Georgia. Los tanques y la artillería georgiana que capturaron la capital de Osetia del Sur fueron supervisados por asesores militares israelíes. Además, hasta un año antes del conflicto, el Presidente de Georgia había encargado más de 1.000 asesores militares de empresas privadas de seguridad israelíes para entrenar a las fuerzas armadas de Georgia, así como ofrecer instrucción en inteligencia militar y de seguridad. Georgia, también había comprado equipo militar a Israel [48].

La guerra en Georgia fue diseñada para aumentar las tensiones entre la OTAN y Rusia, utilizando la región como un medio para crear un conflicto más amplio. Sin embargo, la decisión de Rusia de poner fin a las operaciones de combate rápidamente le jugó a su favor y tuvo el efecto de disminuir las tensiones internacionales. El asunto de la pertenencia de Georgia a la OTAN es muy importante, porque si hubiera sido miembro de la OTAN, el ataque de Rusia a Georgia habría sido visto como un ataque contra todos los miembros de la OTAN. La guerra en Afganistán fue lanzada por la OTAN con la premisa de que "un ataque contra uno es un ataque contra todos".

También significativa es la existencia de un acuerdo para un gran oleoducto en estudio, con Georgia ubicada en una posición estratégica clave. Georgia se encuentra entre Rusia y Turquía, entre el Mar Caspio y el Mar Negro, y por encima de Irán e Irak. La importancia de Georgia como un punto estratégico no puede ser subestimada. Esto es cierto, especialmente cuando se trata de oleoductos.



El Bakú Tbilisi Ceyhan (BTC), el segundo oleoducto más grande del mundo, viaja desde Bakú, la capital de Azerbaiyán, a través de Tbilisi, la capital de Georgia, a Ceyhan, un puerto del Mediterráneo en Turquía. Este gasoducto se crea una ruta que no pasa por Irán y Rusia, para que los recursos petroleros de la Cuenca del Mar Caspio lleguen "a Estados Unidos, Israel y los mercados de Europa Occidental." La empresa estadounidense Bechtel, es la contratista principal para la construcción, adquisición e ingeniería, mientras que British Petroleum (BP), es el principal accionista en el proyecto [49]. Israel obtiene gran parte de su petróleo a través de Turquía a través de la ruta del oleoducto BTC, lo que probablemente jugó un papel importante en el apoyo de Israel a Georgia en el conflicto [50], mientras se desarrolla el continuo enfrentamiento entre Occidente y Oriente (Rusia / China) por el control de los recursos del mundo.

Zbigniew Brzezinski, cofundador, junto a David Rockefeller, de la Comisión Trilateral, y Asesor de Seguridad Nacional de Jimmy Carter, quien tuvo un papel clave en la creación de los muyahidines afganos, que se volverían conocidos como Al-Qaeda, escribió una editorial para el Time Magazine enfocándose en el conflicto entre Rusia y Georgia. Brzezinski, que es un maestro de la estrategia geopolítica de la Guerra Fría, naturalmente, culpó a Rusia por el conflicto. Sin embargo, también reveló la verdadera naturaleza del conflicto.

Empezó culpando "la invasión rusa de Georgia" a sus "objetivos imperiales". Brzezinski culpó de ello al "intenso semblante nacionalista que ahora impregna a la élite política de Rusia". Brzezinski pasó a explicar importancia estratégica de Georgia, afirmando que, "una Georgia independiente es fundamental para el flujo internacional de petróleo ", ya que el oleoducto BTC "proporciona el acceso de Occidente a los recursos energéticos de Asia Central". Brzezinski advirtió a Rusia de ser "condenada al ostracismo internacional", en particular, su élite empresarial, calificándolos de "vulnerables", porque "los poderosos oligarcas de Rusia tienen cientos de miles de millones de dólares en cuentas bancarias occidentales", que estarían sujetas a una eventual congelación" por parte de Occidente en caso de un "enfrentamiento al estilo de la Guerra Fría." [51] El operativo editorial de Brzezinski esencialmente llamó a la extorsión geopolítica.

Traductor